domingo, 5 de marzo de 2017

Ve y recoge mis hojas, mis semillas, me está diciendo

PARA SANARTE VINE, ME HABLÓ EL CANELO


Elicura Chihuailaf 
(Chile, 1952)



Para sanarte vine, me habló 
el Árbol sagrado
Vé y recoge mis hojas, mis 
semillas, me está diciendo
De todas partes vinieron 
tus buenas Machi
mis buenos Machi
desde las cuatro Tierras, 
desde las cuatro aguas
mediaremos, me están diciendo 
sus poderes
en tus nervios, en tus huesos 
en tus venas
¿O deseas acaso abandonar 
a nuestra gente?
Elevaré mis rogativas, le digo
Ay, mis pensamientos se apartaron 
de los apacibles ríos 
de mi corazón:

Piedra Transparente será éste 
por mí, dijiste
Oo! Genechen, envíame tu aliento 
tu resollar de aire poderoso
Éste va a ser cantor, dijiste 
entregándome el caballo Azul 
de la  Palabra
Hasta la Tierra de Arriba llegará 
en sus Sueños
confundiendo al mensajero de 
sus enemigos
Me oirá cuando hable desde 
la savia de las plantas 
y de las flores. Así dijiste
Mas yo quise olvidar el consejo 
de las Ancianas
y de los Ancianos
por eso estoy enfermo ahora
Mis pensamientos se alejaron 
de los apacibles Ríos 
de tu Corazón

Mírame, estoy soñando que he   
subido por tus hojas
La Cascada Azul de la mañana  
vino a mojar mis labios  
con sus aguas
Subí, subí con ellas, pero 
me sujetó el murmullo 
de los peces
Caminé luego sobre el aroma 
de los bosques
Después bailé. En él estaba    
colgado mi poder
Las buenas Visiones y los buenos   
Sueños lo rodeaban
Lloré entonces, lloré, abrazado
por el espíritu de mi Canelo.


Lunes por la madrugada...

Yo cierro los ojos y veo tu cara
que sonríe cómplice de amor...