miércoles, 8 de marzo de 2017

No es una ilusión. Será una conquista.


 
Hace muchos años fui a una comisaría con mi mamá a hacer una denuncia de robo de un documento. Ahí había una chica que estaba haciendo una denuncia por violencia de género. En esa época ni se le decía así. Sucedía igual. Le tomaron la denuncia pero ella no quería volver a su casa y lloraba. Mi mamá la llevó a mi casa. Le dimos ropa de mi hermana y durmió en el comedor. Al día siguiente, cuando nos despertamos ya no estaba. No supimos más de ella. 
Las mujeres no nos agrupamos para divertirnos. Nos agrupamos porque vivimos en carne propia micro violencias, macro violencias. Porque sabemos lo que es que nos juzguen, opinen sobre nuestro cuerpo, nos ofrezcan sueldos y posiciones menores, nos condenen a la falta de leyes estatales que nos protejan. Y pese a todo seguimos adelante. Porque podemos. Porque queremos. Porque nos respetamos. Y creemos que la igualdad no es una ilusión. Será una conquista.

Lunes por la madrugada...

Yo cierro los ojos y veo tu cara
que sonríe cómplice de amor...