miércoles, 29 de junio de 2016

Yo lo quiero todo: el que me hace elegir, pierde


Vos no te bancarías un marido, me dice una con tono de demostración de que la culpa es mía por andar sola. Uno como el tuyo, nunca, pienso y sonrío.



Dicen que los maridos son cosos que evitan que una ande sola por las noches, se meta en talleres de percusión y ensaye tres veces por semana, inicie una carrera universitaria a los 40 y sueñe con disertar en Humahuaca. Menos mal que solamente tengo un ex-marido. Son mucho más útiles.



A veces extraño Alpatas Frías en la cama. Después me duermo.



¿Tanto precio hay que pagar por un poco de calor masculino?

Lunes por la madrugada...

Yo cierro los ojos y veo tu cara
que sonríe cómplice de amor...