jueves, 5 de mayo de 2016

Todo esto soñé anoche

Primero estaba en San Miguel con mi mamá y mi hermana Florencia y les gritaba que mi otra hermana, Nadia me había hecho algo malo y se había ido, recién, en la calle, no me acuerdo qué había hecho. Yo me iba corriendo por Perón y aparecían dos toros gigantes corriéndose uno al otro, se producía una avalancha de gente y una mujer con un bebéen brazos me chocaba, medio se le caía el bebé y yo lo agarraba. Cuando pasaba el kilombo yo estaba escondida como dentro de un puesto de flores de la calle y tenía al bebé. No sabía qué hacer con él, buscaba a su familia pero no estaba, pensaba en dejarlo en un negocio o en la comisaría pero mejor no.
Después yo aparecía sola en un micro que iba a Azul. Delante mío había todo un grupo de tipos que jugaban a algo con cartas o no sé qué. Al rato uno de los tipos me miraba y me miraba y de repente me dice "No me dejes sin xxxxxx tuyo" (no me acuerdo qué ganabas o le tenías que dar según la carta que sacabas) y me extiende una cajita donde no había cartas sino billetes de 10 y 100 pe que se supone usaban como cartas. Cuando aleja de mi la caja me roza una teta como al pasar, como haciéndose el distraído (yo andaba sin corpiño debajo del pulover) Yo no le hago caso y saco un billete de 10 pe (no sé qué significaba) pero los amigos lo empiezan a apurar con que ya tienen que bajar y el tipo me saluda, se va y me da un pico. Ahí yo me avivo que es la terminal y yo también me bajo- Me espera Silvana, le empiezo a contar todo lo que me pa´so eso día, primero lo del bebé y cuando voy a seguir con lo del tipo, se aparece él y me abraza. Silvana se queda con la boca abierta. El tipo me parece ahora más lindo que en el micro (rubio clásico como el de Shadowhanters). Me dice que tenemos que vernos, que en qué hotel estoy, que no se aguantaba todo el viaje de hacer algo para conocerme.
Ahí no sé si me desperté o seguí contando este sueño en sueños. Ahora me levanté más temprano para escribirlo acá por miedo de olvidármelo. Ya lo conté pero algo de magia perdió en el camino, no sé qué, por ahí después vuelve.

Lunes por la madrugada...

Yo cierro los ojos y veo tu cara
que sonríe cómplice de amor...