miércoles, 11 de mayo de 2016

La reconstrucción de William Zero

Estuvo buena. De clones y experimentos científicos fuera de control por culpa de ego loco de científico loco. Buenos conflictos entre poder creador, omnipotencia, sacrificio y cuerpos propios y ajenos ligados o no a la memoria propia o ajena. Empieza rara, casi confusa, la trama se va enriqueciendo durante el desarrollo y el final es feliz aunque no edulcorado.

Lunes por la madrugada...

Yo cierro los ojos y veo tu cara
que sonríe cómplice de amor...