lunes, 16 de mayo de 2016

Su memoria, la mía y vayansé las dos al carajo

Sostuve con él toda una conversación telefónica (varios temas, propuestas, plan inmediato) de la que no se acordaba nada unas horas después. Que estaba dormido, dice. Excusas perfectas. Empezamos de nuevo. Total, no sé para qué me hago problemas por todo lo que me dijo el año pasado. Ni yo me lo acuerdo... total...

Lunes por la madrugada...

Yo cierro los ojos y veo tu cara
que sonríe cómplice de amor...