sábado, 10 de septiembre de 2016

No recojas del suelo el poema que se perdió

"En busca de la poesía"


Carlos Drummond de Andrade



No hagas versos sobre acontecimientos.
No hay creación ni muerte ante la poesía.
Ante ella, la vida es sol estático,
no calienta, ni ilumina, ni alumbra.
Las afinidades, los cumpleaños, los incidentes personales no cuentan.
No hagas poesía con el cuerpo,
ese excelente, completo y confortable cuerpo,
tan inmune a la efusión lírica.


*


Penetra sordamente en el reino de las palabras.
Allá están los poemas que esperan ser escritos.
Están paralizados, pero no hay desesperación,
hay calma y frescura en la superficie intacta.
Helos ahí solos y mudos, en estado de diccionario.
Convive con tus poemas antes de escribirlos.
Ten paciencia, si oscuros. Calma, si te provocan.
Espera que cada uno se realice y consume
con su poder de palabra
y su poder de silencio.
No fuerces el poema a desprenderse del limbo.
No recojas del suelo el poema que se perdió.
No adules el poema. Acéptalo como él aceptará su forma definitiva y concentrada en el espacio.
Acércate, contempla las palabras.
Cada una
tiene mil fases secretas bajo el rostro neutro
y te pregunta, sin interés en la respuesta,
pobre o terrible, que le das:
¿Trajiste la llave?

Lunes por la madrugada...

Yo cierro los ojos y veo tu cara
que sonríe cómplice de amor...