sábado, 13 de agosto de 2016

Las gomas y las miradas

Voy a una gomería, a otra, a otra, vuelvo a la misma: Las miradas son parecidas: como si yo fuera una presa o un cuerpo abandonado, digno de lástima: Pobrecita, no tiene un macho que les solucione el problema de las gomas.

Lunes por la madrugada...

Yo cierro los ojos y veo tu cara
que sonríe cómplice de amor...