domingo, 8 de agosto de 2021

El barco oxidado y el colibrí

 

Regresar a casa luego de la primera jornada escolar en dos años.
De la burbuja 1 de primer año solo vinieron tres chicas. Todas con muchas ganas de estar ahí, de leer, de escribir.
Una de ellas me enseñó que si me pegó el barbijo a la nariz con cinta adhesiva no se empañan los anteojos. Una preceptora había decorado su máscara con flores y estrellitas. Amabilidad y distancia. Miradas de temor y otras que intentan acercar algo de la humanidad perdida.
La palabra como un puente, un salvavidas.
En el barco oxidado alguien pintó la palabra colibrí.







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Lunes por la madrugada...

Yo cierro los ojos y veo tu cara
que sonríe cómplice de amor...