lunes, 7 de diciembre de 2020

El especimen en su ambiente natural y Kiki

















 

Invasión intraterrestre



 

Todo listo para mi turno de tatoo el miércoles (pasado mañana!!!!!!)


 

Ellas y yo





 

Las luces de mi mamá en mi casa












 

¿M´entendes tu?

 ¡Qué emoción! ¡Qué genialidad!!!! Serie canadiense. Dos temporadas. Tres amigas con muchos problemitas pero no hay ni tortismo ni comedia, ni lugares comunes, ni resoluciones fáciles, ni episodios predecibles. Mucha ansiedad hasta que venga la tercera temporada en 2021. Muy dolorosas las situaciones de violencia doméstica y los modos de contar sin decirlo explícita y pedorramente. Para ejemplo: el momento en que la madre golpeada toda la vida y sin poder despegar de ese matrimonio, se decide a irse porque la hija le pide que la ayude a despertar al marido al que ella, la hija, le hizo el mismo truco que hacía la madre para que no la fajara. Parece increíble que hasta ahí la madre no se había dado cuenta de los años en que la hija repetía historia y nosotres vemos cómo le cae la fija de la negación en una secuencia deslumbrante.

Y así con los flashback a las infancias en común, con la relación de Fla con el canto y con su sobrina, con los dos años en cafúa de Ada, con su relación con los tipos.

Cactus floridos, ensalada viva y macetas artesanales



























 

Dicen que no hay que romantizar la pobreza pero me gusta ventilar mis propios trapos al sol


 

Ahora también rapeo

 Je. El mes pasado, Emi la genia, la grosa con quien hago mi taller de guitarra criolla devenido en encuentro de cantautoras, me propuso escuchar, tocar, cazar la sonoridad y efectos expresivos de la escla de La mayor. Así, como quien no quiere la cosa no pusimos a geder con escala y acordes y posbiliades creativas.

La semana pasada me pasó, así tipo epifanía de esas tan comunes en mí como los orgasmos múltiples (je), que descubrí el placer de componer música música, sin letra, sin cantar, sin palabras. Hasta ahora había sido primero poesía o ambas cosas a la vez. Ahora empiezo a separar las notas, a pasar por la voz las escalas pero con tarareo o nananeo, o yali yali o tiritritrán trán trán.

Me dí cuenta que tenía una canción mía archivada en La que no le había mostrado a Emi. Busqué otras zambas, chacareras, canciones también en LA y tanto joder con el LA y sus parientes, apareció un lalalalalala que me gustó. Se lo mostré a Emi y me fue tirando ideas y posibilidades siempre geniales.

Hoy agarré El cajón de las manzanas podridas y, como Emi me había dicho que podía meter algo tipo rap para contrastar con el lalalala super tranqui y una boludez de medio verso haciendome la graciosa que le había mandado, empecé a cantar mi poema "El monstruo" sobre los acordes. Bueno, ya tuve mi clase de hoy, ya marchan en fila y hacen ronda: Medusa, las sirenas, Eva, Medea y Sherezade (que están en el poema y tenían ganas de ser rapeadas).

martes, 1 de diciembre de 2020

Un día más en la vida de la vieja poeta

 Iba a titular "de la vieja de lengua" pero no me hago cargo de identidades docentes puras.

Iba a decir que:

He corregido trabajos atrasados y explicado contenidos amorosamente de nuevo.

He puteado por lo bajo y opinado pro lo alto en grupas de wasap contra mis colegas y directives.

He llorado virtualmente mi frustración y verguenza ajena sobre el hombre de mijita y de mis amigues las conchú.

He leído dos libros de poesía geniales que me aseguran que mi generación de voces es muy deslumbrante y amo mi lugar entre elles.

He enroscado el alargue del cable que mijito ha usado para cortar el pasto (adentro y afuera) y he rejuntado las ramas con mis manos.

He comido la sopa-guiso de verdura que mismo mijito me ha entregado sobre este escritorio del dolor y de la fiesta.

Ahora me voy a la hamaca paraguaya.

Llama a mi agente

 Anoche terminé tercera temporada de "Llama a mi agente" o "Diez por ciento". Estoy extrañando. Muy buenos los planteos de conflictos individuales, de parejas o relacionales y grupales o de equipos. Me encantó la noche de la actriz que, de tan genial y entusiasta, quiere hacer tres películas y una obra teatral a la vez y la picardía y el talento para sí lograrlo. Me encantó el avance del tema celos en la pelí de la actriz nueva que es pareja de su propio agente y cómo deriva eso en la ruptura o el reencuentro, el éxito o el fracaso de la peli por la que pelean. Me encantó el embarazo, parto y crianza múltiples, en manada, en parejas tripartitas, en unidad torta de Andrea. Me encantó el pacto bifronte entre les dos agentes juniors y sus conflictos de vocación, personalidad y encame vs talento. Me encantó la típica relación secreta con el jefe, la linea tan delgada entre abuso, acoso y enamoramiento del superior que aparece tan bien matizada y resuelta entre Mathías y Noemí. Me encantó ver la resolución loca de algunas situaciones en filmaciones y procesos creativos del cine. Me encantó el actor viejo y con lagunas de memoria que resuelve médica y amorosamente su salud. Una belleza todo.

Lunes por la madrugada...

Yo cierro los ojos y veo tu cara
que sonríe cómplice de amor...