domingo, 5 de febrero de 2012

Ecos de otros ecos

"Yo era muy chico entonces. Mi testimonio no sirve más que a medias. Ahora mismo, mientras escribo estos recuerdos, siento que a la inocencia, a los asombros de mi infancia, se mezclan mis traiciones y olvidos de hombre, las repetidas muertes de mi vida (...) Ecos de otros ecos. Sombras de sombras. Reflejos de reflejos. No la verdad tal vez de los hechos, pero sí su encantamiento (...) Meras conjeturas, versiones, ecos deformados. Acaso los hechos fueran más simples. Ya no era posible saberlo. No quedaban más que vestigios, sombras, testimonios incoherentes."



Augusto Roa Bastos. Hijo de hombre.

2 comentarios:

Laura Ponce dijo...

Cada vez me dan más ganas de leer este libro...

Paula Irupé Salmoiraghi dijo...

Y ni te cuento cómo está armada la novela (los capítulos que son cuentos independientes pero se unen por alusiones, por detalles, por zonas en común), los personajes principales en un capítulo, secundarios en otros, el narrador en 1era que desaparece capítulo de por medio...
Igual todo Roa Bastos es impactante, muy.

Lunes por la madrugada...

Yo cierro los ojos y veo tu cara
que sonríe cómplice de amor...