viernes, 27 de febrero de 2026

Helena Paz Garro




Un posteo en feis de La broma infinita:



 Nació el 12 de diciembre de 1939.


El mismo año que empezó la Segunda Guerra Mundial.


Y en cierta forma, su vida entera fue eso.


Una guerra que no eligió.


Peleada con las armas de otros.


En un campo de batalla que se llamaba familia.


Su nombre era Helena Paz Garro.


Hija de Octavio Paz.


Hija de Elena Garro.


Los dos escritores más importantes y más destructivos que se cruzaron en la historia de la literatura mexicana.


Y ella creció en el medio.


Sin red.


Sin salida.


De niña la llevaron a París.


La llevaron a Tokio.


La llevaron a Nueva York.


La llevaron a Japón en 1952, cuando Octavio Paz trabajaba en la embajada mexicana.


Conoció a Borges.


Conoció a Picasso.


Convivió con duques, con diplomáticos, con intelectuales europeos.


Con Christian Dior.


Con los grandes del siglo XX.


Eso fue su infancia.


Un mundo de privilegio diplomático que se rompió de golpe cuando sus padres se divorciaron en 1959.


Y nunca volvió a existir.


Cuando el matrimonio terminó, Octavio Paz se fue.


Y cuando Octavio Paz se fue, se llevó el apellido que abría puertas.


El dinero.


Los contactos.


La red.


Todo lo que en ese mundo se necesitaba para sobrevivir.


Los celos profesionales y los rencores dentro del matrimonio hicieron que Helena Paz Garro viviera entre fuegos enemigos, sin una relación sólida con su padre. 


No tuvo padre.


Tuvo una figura que aparecía y desaparecía según le convenía.


Entonces llegó 1968.


Y lo que le quedaba de infancia terminó de destruirse.


El 2 de octubre el gobierno mexicano masacró estudiantes en la Plaza de las Tres Culturas.


Y cuatro días después, en los periódicos apareció el nombre de su madre.


Señalada como instigadora del movimiento.


Sin pruebas.


Sin proceso.


Con cinco portadas de diarios nacionales que la condenaron antes de cualquier juicio.


Helena tenía 28 años.


Y su nombre apareció junto al de su madre en esa acusación.


El año 1968 cimbró a su familia. Octavio, entonces embajador en India, renunció al cargo tras los hechos de Tlatelolco, mientras Helena y su madre fueron acusadas de orquestar el movimiento estudiantil. En su defensa, Helena publicó una carta criticando a su padre. 


Criticó a su padre públicamente.


Defendió a su madre.


Y con eso firmó su propio exilio social.


El padre que renunció elegantemente a su cargo de embajador recibió elogios internacionales.


Las dos mujeres que defendieron a los estudiantes desde adentro recibieron amenazas de muerte.


Esa es la diferencia entre tener poder y no tenerlo.


Esa es la diferencia entre ser el hombre y ser las mujeres de ese hombre.


Elena salió de México a escondidas el 29 de septiembre de 1968, para vivir un exilio forzado que duró veinticinco años. 


Helena se fue con ella.


Sin dinero.


Sin plan.


Con un baúl y sus gatos.


Lo que vino después no tiene nombre bonito.


Hoteles con nombres falsos.


Pensiones de mala muerte en España.


Apartamentos en París donde no había para pagar la renta.


Residieron entre Nueva York, París y España, donde vivieron en la pobreza, con un baúl.


Dos escritoras.


Una con obra que cambió la literatura latinoamericana.


La otra con dos libros publicados y una vida que nadie estaba documentando.


Ambas invisibles.


Ambas pobres.


Ambas huyendo.


Y el padre?


El padre en esos mismos años fundaba la revista Vuelta.


Daba clases en Harvard y en Cambridge.


Recibía el Premio Cervantes en 1981.


Ganaba el Nobel en 1990.


Helena se quejaba de la falta de recursos, pues el fideicomiso que le dejó su padre originalmente era de 36 mil pesos mensuales, y se había reducido a 12 mil.


Doce mil pesos mensuales.


Para la única hija del único Nobel mexicano.


Viviendo en un asilo en Cuernavaca.


Sin poder caminar.


En silla de ruedas.


Eso no es descuido.


Eso es una decisión económica tomada por alguien que tenía los recursos para tomar otra.


En el asilo no tenía permitido fumar, pero cuando salía a pasear repetía con tono infantil: "¿Me prendes otro cigarrito?" 


Esa imagen.


La hija de Octavio Paz.


La que convivió con Picasso y Borges.


La que huyó por Europa con un baúl.


La que defendió a su madre cuando nadie más lo hizo.


Pidiendo un cigarro en un asilo de Cuernavaca.


Con doce mil pesos al mes de un hombre que murió siendo el intelectual más famoso de México.


Al final de su vida dijo que había aprendido a perdonar a su padre.


Que al final quedaron bien.


Que se reconciliaron.


Pero también dijo algo más:


"No nos hablamos por muchos años. Nos hicimos mucho daño." 


Eso no es reconciliación.


Eso es resignación.


Que no es lo mismo.


Nunca es lo mismo.


Helena Paz Garro murió el 30 de marzo de 2014.


En Cuernavaca.


En el mismo estado donde murió su madre dieciséis años antes.


Falleció en la pobreza, en Cuernavaca, Morelos, el 30 de marzo de 2014, un día antes de que su padre hubiera cumplido años. 


Un día antes del cumpleaños de Octavio Paz.


Como si la historia no pudiera terminar de separar lo que unió tan mal desde el principio.


Fue sepultada junto a su madre. 


Las dos juntas.


Como estuvieron siempre.


Huyendo juntas.


Pobres juntas.


Ignoradas juntas.


Enterradas juntas.


Octavio Paz tiene fundaciones, avenidas y convenios universitarios con su nombre.


Helena Paz Garro tiene una entrada en Wikipedia de cuatro párrafos.


Eso no es la historia siendo cruel.


Es la historia siendo exacta.


El poder decide quién se recuerda.


Y quién se entierra en silencio junto a su madre.


En Cuernavaca.


Con doce mil pesos al mes.


Y un cigarro prestado.


...


Si llegaste hasta aquí, gracias por leer, cada vez son más extensos mis análisis, te pongo a prueba. Me puedes seguir si quieres, claro. Y si escribí algo mal, con gusto lo corrijo, el error es humano.


Firma: La broma infinita  


Recuerda que mí aparición en grupos es fugaz ¿de verdad quieres que se te pierda está información? 


....


 Mis fuentes más  verificadas:


Wikipedia ES — Helena Paz Garro (nacimiento, muerte en Cuernavaca 30 de marzo de 2014, publicaciones, vida diplomática con Paz en Tokio 1952). 


Revista Quien — "He aprendido a perdonarlo": última entrevista a Helena Paz Garro (silla de ruedas, asilo en Cuernavaca, fideicomiso de 36 mil reducido a 12 mil pesos, cita directa de reconciliación).


 Infobae — La terrible historia de amor de Elena Garro y Octavio Paz (Helena entre fuegos enemigos, relación fracturada con el padre, carta de Elena a Paz desde París 1989). 


Efeminista — Inés, la denuncia de Elena Garro (exilio con un baúl, pobreza en Nueva York, París y España, cita del sobrino Francisco Guerrero Garro). 


Centro Virtual Cervantes (cvc.cervantes.es) — Elena Garro: historia de una lúcida locura (salida de México 29 de septiembre de 1968, 25 años de exilio, cita de Helena como epígrafe de Andamos huyendo Lola, cita de Elena sobre la tumba). 


Real Asociación Española de Cronistas Oficiales — Mujeres en la Historia: Elena Garro (carta de Paz a Gimferrer 1975 sobre intrigas de Elena y Helena, separación en 1967 del Colegio Nacional). 


Distopía — Elena Garro: desposando al enemigo(dos intentos de suicidio en 1947, Helena sin carrera literaria notable, muerte en pobreza rodeada de gatos). 


Patricia Rosas Lopátegui — El asesinato de Elena Garro (UANL, 2014) y Testimonios sobre Elena Garro (violencia documentada, contexto del exilio y la pobreza).


 Sopitas — La relación entre Elena Garro y Octavio Paz (carta pública de Helena criticando a su padre en 1968, exilio conjunto).


.....


¿Llegaste hasta aquí? Increíble, te felicito, está vez tuve que investigar un poco más, poco se habla de ella, parece borrada completamente.

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