Alguien viene golpeando las manos de casa en casa por mi vereda. Me angustia la búsuqeda del mango ajeno, al menos yo lo único que tengo que hacer es no gastar lo que no tengo.
Alguien pía del otro lado, en el patio. Muy cerca de mi ventana. Son muches. Les entiendo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario