sábado, 3 de enero de 2026

No contarle a nadie lo que hago

 que nadie sepa donde estoy, ni por qué voy, ni a qué hora vuelvo. Que nada tengo función ni sentido. Pavear conmigo misma. Derrochar tiempo y dinero. Porque puedo, porque dejo de rendir cuentas a mi propio sentido común y sigo ahondando en el mandadero de gente a la mierda.

No hay comentarios:

Lunes por la madrugada...

Yo cierro los ojos y veo tu cara
que sonríe cómplice de amor...