El ánimo se me desequilibra. No sé si será la falta de mis adaptógenos que hace como dos meses que no me compro, la falta de terapia ya hace un mes por vacaciones, las desiciones chotas que he tomado respecto de vínculos chotos que me cuesta dejar de lado, la calor, la gerontoatención de Fido pobrecito del que me ocupo todo el día, todo lo anterior. La cosa es que hace mucho no me subía y bajaba tanto el ánimo en un mismo día, hora, momento. Escribo, leo, canto, bailo para encontrarme. Querer que mi alegría se quede quieta y no se transmute en ninguna otra cosa ¿es mucho pedir?
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