La minoría musulmana es perseguida en Zanzíbar, nombre que se podría traducir como “la costa de los negros”. Cuando la vida peligra y la masacre es moneda corriente, el futuro está en otra parte. Un joven tanzano de 18 años, que llega como refugiado al Reino Unido a fines de los años '60, estudia un doctorado en la Universidad de Kent, empieza a dar clases, a escribir en inglés y a publicar novelas. La ficción es el territorio para exorcizar los estereotipos y abrir la mirada hacia la diversidad de África. En la escritura emergen las tensiones que se experimentan entre la aceptación y el rechazo, entre sentir alivio por haber escapado de la muerte y extrañar ese hogar al que nunca volverá, entre el suajili, la lengua materna, y el inglés. Más de cincuenta años después y con diez novelas publicadasAbdulrazak Gurnah se convierte en el quinto escritor africano galardonado con el Premio Nobel de Literatura, dotado con 10 millones de coronas (985 mil euros), “por su conmovedora descripción de los efectos del colonialismo en África y de la suerte de los refugiados, en el abismo entre diferentes culturas y continentes”. Antes fueron distinguidos el nigeriano Wole Soyinka (1986), el egipcio Naguib Mahfuz (1988) y los sudafricanos Nadine Gordimer (1991) y John Maxwell Coetzee (2003).

Sorpresa y curiosidad genera que el ganador del Nobel de Literatura 2021 sea prácticamente un autor desconocido. De sus diez novelas en inglés, tres títulos fueron traducidos en España. La única que se puede conseguir es En la orilla (2003, traducción de By the sea), publicada por Poliedro, que narra la historia de dos refugiados africanos en el Reino Unido, Saleh Omar y Latif Mahmut, que han dejado su Zanzíbar natal, la misma ciudad donde nació también el líder de Queen: Freddie Mercury. Quienes no puedan controlar la ansiedad, deberán desembolsar (por compra online) 5.520 pesos y esperar de 20 a 35 días la llegada del libro. El mismo título, pero su versión original en inglés, editado por Bloomsbury Publishing PLC, cuesta más barato: 3.091 pesos. Las otras dos, publicadas en el desaparecido sello El Aleph y Muchnik respectivamente, están descatalogadas: Precario silencio (1998) y Paraíso (1997). “El colonialismo europeo arrasó todas las culturas africanas”, dijo en 1997 al diario ABC de España, en una entrevista realizada por la salida de su novela Paraíso, finalista del Premio Booker.

“Aún hay gente que lee en Estocolmo”, dijo Julieta Leonetti, editora de Gurnah en Poliedro, editorial española que cerró en 2012. “Es un autor selecto, de pequeños círculos. Es como si me llegara el premio póstumamente, pero en el 2003, cuando lo publicamos, era demasiado joven para ganar el Nobel -explicó la editora al diario La Vanguardia de España-. De En la orilla -novela sobre un refugiado- recuerdo un concepto rarísimo que me impactó mucho: el joven protagonista termina comprendiendo que el comercio es su única posibilidad, pero entendido no solo como mero intercambio de mercancías sino como algo que se ejerce sobre el territorio y que permite el intercambio de culturas”. La profesora Dolors Ortega, de la Universitat de Barcelona (UB), conocedora de la obra del escritor tanzano, afirmó que esta trata “la realidad de Zanzíbar, esa isla de Tanzania que fue colonia inglesa y ha vivido en la hibridación cultural”. Desde la ficción, Gurnah explora “los efectos del colonialismo en un lugar de encrucijada cultural y cómo se construyen las identidades personales en el mundo poscolonial”.

“Gurnah es un muy buen Nobel, un intelectual de mucha altura y además, es accesible. Escribe en inglés con una voz que se podría asimilar a la de cualquier británico. Escribe más como un profesor de Kent que como alguien que viene de un sitio lejano. Sus novelas son muy disfrutables”, planteó Juan José Martín Gonzálezdoctor en literatura inglesa y profesor en la Universidad de Málaga, al diario El Mundo de España. “Gurnah es un escritor muy novedoso también en África porque se fija en personajes diferentes: todos los asiáticos que se dedican al comercio en África Oriental, muchos de ellos musulmanes, algunos sijs... Eso está en la tradición de su isla, Zanzíbar, y Gurnah lo recoge muy bien”, afirmó Chema Caballero, africanista y editor de la colección Los Libros del Baobab. “En la literatura africana hay bastantes novelas que, como respuesta a la mirada colonial, representaban el África previa a la llegada de los europeos como un paraíso idealizado. Gurnah rompe con eso, muestra un mundo en el que hay gente buena, mala y regular”.

La Academia Sueca cumplió con el “cupo” de la diversidad, que tanto escasea al observar lenguas y países de los premiados; pero le faltará muchos años para lograr compensar tanto desequilibrio. De los 117 ganadores, 95 escritores fueron europeos o norteamericanos, es decir el 81 %. En cuanto al género, la asimetría es más pronunciada: 101 hombres, que representan el 86%, y 16 mujeres. “Pensé que era una broma. De verdad. Estas cosas, los nombres de los ganadores, suelen rondar durante días, incluso meses, me refiero a quién será el ganador. Esto no estaba en absoluto en mi mente. Es más, estaba pensando: ‘¿Quién lo ganará?’”, reconoció Gurnah, que también ha publicado ensayos sobre literatura poscolonial, y es profesor emérito en el departamento de lengua inglesa de la Universidad de Kent. En sus textos ha analizado el trabajo de V.S. Naipaul y Salman Rushdie.

“La gente se ha estado moviendo por todo el mundo. Este fenómeno de personas de África que vienen a Europa es relativamente nuevo. La razón por la cual es muy difícil para mucha gente de Europa aceptarlo es quizás una especie de avaricia, como si no hubiera suficiente para todos”, reflexionó Gurnah en una entrevista realizada por la Fundación Nobel. “Muchas de estas personas que vienen, vienen por necesidad, y porque francamente tienen algo que dar. Ellos no vienen con las manos vacías. Muchos de ellos son personas talentosas y enérgicas, que tienen algo para dar”, agregó el escritor tanzano, que cree que el papel de la literatura en el mundo es “hacer progresar a la comunidad”.

 

El abismo entre culturas y continentes, la experiencia de los refugiados en las periferias urbanas en un mundo cada vez más desigual, el racismo y la violencia, cómo el colonialismo europeo arrasó todas las culturas africanas, son algunos de los temas que aparecen en su narrativa. En su primera novela, Memory of Departure (1987), cuenta la historia de un joven musulmán, Hassan Omar, en una pequeña ciudad del este de África, cuando las escisiones internas quedan en suspendo para luchar contra un enemigo en común: los invasores británicos. En Precario silencio (1988), Daud, un enfermero negro que trabaja en un hospital de Canterbury, sufre los estereotipos racistas. Dottie (1990) es una novela en la que el escritor explora las vicisitudes de una joven británica negra.

Paraíso (1994) es una historia de iniciación en la que Yussuf, un niño africano, se construye en relación con la injusticia del colonialismo europeo y el conflicto entre los musulmanes y los cristianos en el este del continente. Desertion (2005) comienza con una historia de amor prohibida entre un europeo y la hija del tendero indio en el siglo XIX para después saltar hacia la década del cincuenta del siglo XX, durante las luchas que llevaron a la isla de Zanzíbar a la independencia. “Quise escribir sobre el dolor. Cómo nuestras vidas humanas son inevitablemente dolorosas. Siempre he escrito sobre lo vulnerables que somos”, reconoció el autor de The last gift (2011), Gravel heart (2017) y Afterlives (2020). De la costa de los negros al Nobel de Literatura, Gurnah ha recorrido un largo camino.