jueves, 23 de octubre de 2008

Varieté en La Herrería

San Miguel.Domingo 18 hs. Sobre la pared el nombre del lugar: La Herrería y en la vereda gentes conocidas o por conocer.
Hay función. Dicen que es la Tercera Varieté pero para mí es la segunda. Salen las narices rojas y tratan de contarnos, de ordenarnos, de desordenarnos, de (no) asustar a los más chiquitos, de calentar el ambiente.
Entran y entramos y desde el escenario recibimos los aplausos: porque dicen que hacemos bien de público. Y nos toca hora y media de placer risible. Están "el del micrófono", "el triste" con su libro de autoayuda, el del camello que come pororó, la que ve demasiado, los presos y su guardiana, el malabarista, el hombre más fuerte del mundo y la rifa del Cerocartómetro.
Párrafo aparte para los músicos: excelente su presencia en vivo (con sombreros que dan calor de sólo mirarlos) y su momento en la parte central del escenario: Espectacular la canción de Mechunpichí y las otras dos que disfruté mucho pero no me acuerdo.

Ya estamos esperando la próxima... porque nos encantan.
Pego aquí algo que encontré en la página del Centro Cultural Rojas y que define a estos artistas y amigos:
"¿QUÉ ES UN CLOWN ?

La técnica de clown proviene de la escuela francesa de Jaques Lecoq, fundada en 1956. El clown es un hombre-actor que se sumerge en su propia intimidad y a partir de allí ayuda a que aparezcan sus aspectos mas ridículos o aquellos no tan "aceptables". Mientras toma valor y pierde el miedo comienza a reconocerlos y así, en ese estado, se muestra al público. El punto de apoyo del clown es el vacío, él no sabe, sólo sigue su impulso, estando atento a lo que le sucede a él y al público. Todo esto lo realiza desde el juego, (lo más serio que sabe hacer. No es un personaje pensado o armado. Ya existe. Sólo hay que permitir que aparezca y que nos lleve a cualquier lugar o situación. Sin juzgarse, sin criticarse, sin interpretarse; el clown desconoce estas palabras. Sólo es. Al mostrar su vulnerabilidad, produce en el público cierta identificación, complicidad y sobre todo la risa. Esto abre un espacio para la comunicación entre el clown y el público. Cuanto más serio y sincero es, más risa provoca. La risa es el alimento del clown . Hay varias acciones-palabras que lo acompañan: Libertad, sinceridad, espontaneidad, juego, improvisación, creatividad, vulnerabilidad, inocencia, complicidad, humor, comunicación. Si todo esto está presente, aparece el clown. "

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Gracias Pau por tus palabras que definen realmente lo que uno vive en esos momentos,como actor, como espectador...somos todo parte...y qué bien nos hace la risa che!

Anónimo dijo...

Paula, me mando tu comentario Guada, te agradezco todas las sensaciones que pudiste poner en palabras eso nos hace bien alos que ofrecemos el corazon en el escenario y es donde se produce otro milagro; la comunicacion.
gaston guerra
el que des-coordina la varieté

Lunes por la madrugada...

Yo cierro los ojos y veo tu cara
que sonríe cómplice de amor...