jueves, 3 de marzo de 2016

Las olas y el óxido del ancla

El aguita pa navegar está tantan linda que, con un poco de esfuerzo, me olvido de cómo me gusta el conocido sabor de mi ancla oxidada.

Lunes por la madrugada...

Yo cierro los ojos y veo tu cara
que sonríe cómplice de amor...