jueves, 11 de junio de 2026

No me acuerdo todo lo que soñé pero me acuerdo esto

 Sé que eran dos, tres o cuatro sueñitos cortos, medio entre el dormirme y el levantarme como zombi a atender a Fido. Me acuerdo que pensé que si no los anotaba ahí me los iba a olvidar pero me dije Bueno, si me los olvido quedarán en el compost de mis olvidos y tampoco es que hay que estar guardando todo a la fuerza, lo que quede quedará.

Lo único que me quedó fue una pared ¿de mi casa, de la casa de mi vieja? que estaba llena de estantes, los estantes grandes que tengo acá en el comedor y eran del fondo de la casa de Montevideo, llenos de libros y mi mamá los había tapado con una cortina de lienzo blanco o una sábana por encima. Y ella estaba ahí y yo le decía Cómo que los tapaste, cómo que no es mejor ver los libros, me defrauda mi propia madre, no me esperaba eso de vos. Ella no decía nada, no me acuerdo más nada, pero la sensación era buena: yo tenía una idea cómplice de mi madre, que a ella le gustaban los libros a la vista, recargando las paredes como a mí y no eso "tapado", "emprolijado" para ocultar lo mejor de una.

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Lunes por la madrugada...

Yo cierro los ojos y veo tu cara
que sonríe cómplice de amor...