Pero el "fin del día" me tranquiliza. Paso del miedo a que salgan los perros, a que se peleen con el de al lado, a que Rafael los deje en la vereda o trabe la puerta o entre y salga y haga frío, a la tranquilidad del estamos todes adentro, el culo en la estufa, tirades en la alfombra, mate y picadillo con medicación para Fido y les demás aguanten.
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