Me siento heroica dándole de comer al perro viejito y con gases a las 2 de la mañana. Con mi camisón que no es camisón sino vestido viejo de bambula batic, comiéndome una ciruela y un cacho de dulce de batata, fumándome un pucho, viniendo acá a escribir sin los anteojos. (Fido ya se cagó encima, no quiere pararse para mear en el pasillo (¿o ahora querrà?, ya le dí el analgésico y la pastillita de la digestión y sigue llorando).
No hay comentarios:
Publicar un comentario