Dice David Bowie en un correo que me llega por no sé qué carril:
Nunca toques para la galería. Nunca trabajes para los demás en lo que haces. Recuerda siempre que la razón por la que empezaste a trabajar fue que había algo dentro de ti que sentías que, si conseguías manifestarlo de alguna manera, entenderías mejor quién eres y cómo coexistes con el resto de la sociedad.
Creo que es tremendamente peligroso para un artista satisfacer las expectativas de los demás.
Si te sientes segura en el área en la que trabajas, no estás trabajando en el área correcta. Adéntrate siempre un poco más en el agua de lo que crees que puedes, ve un poco más allá de tu profundidad. Cuando sientas que tus pies no llegan del todo al fondo, estarás justo en el lugar adecuado para hacer algo emocionante.
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