Lunes por la madrugada
El placer de bloguear
viernes, 9 de enero de 2026
Estoy como desbordada de emoción
Me cuesta sentarme a ordenar y narrar porque estoy como blanda, como acuosa, como mantequilla embarrada en mucho pan diría Bilbo Bolsón. Todo me emociona, me conmociona, todo me parece trágico o sublime: una arañita en mi muslo o en mi estantería, el sonido de un colibrí que me llama para que le abra la ventana de la cocina, un videíto de mi nieta de dos meses, mijito tocando la batería en el fondo, Fido que llorizquea para que lo ayude a pararse, la lectura de Hamnet de Maggie O' Farrel y la de IT de Stephen King.
Me puse arisca otra vez
¿Tengo que obligarme a escribir lo que quiero escribir? ¿Puedo aceptar que tengo cuatro libros inéditos en concursos y necesito descansar? ¿Las dos novelas y el cuento que me giran todo el tiempo, por turnos y/o a la vez, en la cuerpa pueden esperar? Una de las novelas la inició hace 30 años, es una gran deuda conmigo mismo, es un gran deseo pero me expulsa, me da paja. La otra novela es idea nueva, pero nueva de hace dos años, que voy completando, inventando, desviando, de a parrafitos. El cuento es deriva de 2172 y lo tengo que terminar para el mesa que viene. Tomo notas, pienso qué genial escribir esto pero no abro el drive. Vengo acá a bloguear, escribo a mano, esquivo el bulto.
miércoles, 7 de enero de 2026
Otra cosa que estoy practicando
Leer, registrar, anotar, alimentarme de, nutrirme, dejarme habitar por las señales de amor que sí tengo. Dejar el llanto del nadie me quiere, nadie me comprende, qué sola estoy. Porque estoy rodeada de gestos de amor que parece que minimizo en cuando algune pelotude me da vuelta la cara y me enrosco con le pelotude y no me acuerdo del amor. Así que olvido y perdón a las mezquindades y festejo y gratitud a las amoras.
(Rafa me pidió que le enseñara a manejar. Nunca le enseñé a nadie. Me pone muy nerviosa. El auto se queda sin batería y/o sin arranque pero rafael empuja y vamos y venimos al cumple de la hermana)
Eso no son amistades
Y dentro de todo lo anterior, de mis cambios y reflexiones internas, que no tengo que compartir con nadie ni es obligatorio que nadie entienda ni apruebe, convengamos en que hay gente de mierda, vampires que se aprovechan de las cualidades y debilidades ajenas para hincarte el diente, chuparte la vida y encima hacerte sentir culpable.
Eso son amistades
Voy modificando mis percepciones. La clave está en no ver siempre mis faltas, mis vacíos, mis no acoples sino dejar de idealizar a les demás y a sus vínculos y mirar lo que sucede en realidad y lo que yo deseo en realidad. Es casi como crecer, como dejarme de hacer la boba, la que no entiendo, la víctima. Ni siquiera priorizar la imagen que de mí tienen mis propies hijes, no poder sus opiniones y pareceres como palabra santa, que hasta elles tienen sesgos, defectos y visiones particulares. Casi como sostenerme a mí misma, como confiar en lo que siento y no creer que soy mala o rara por todo.
Dejar que mijita y mijitos me critiquen y no pensar por eso que mi vida completa es un fracaso o que elles son unes desagradecides, no esperar que nadie me agradezca nada, ni que bese el suelo que piso, ni sea incondicional. Ningún vínculo se sostiene en eso. Esas amistades que veo y envidio no no no no son como yo las imagino, no son gemeles separades al nacer, no es confianza total ni hablar todos los días ni contarse todo ni admirarse al 100% Y sin embargo se mantienen esos vínculos, no se desechan o se desprecian como hago yo. Todavía no entiendo mucho para qué pero puedo aceptar que yo no quiera en mi vida esos vínculos livianos y "para hacer algo" o puedo aceptar que otres deseen otras cosas y vivir sin criticarles ni envidiarles.
Qué difícil. Pero de a poco me voy tranquilizando y entendiendo que no todo es absoluto ni dramático.
Lunes por la madrugada...
que sonríe cómplice de amor...


















































