domingo, 10 de agosto de 2008

Fin de las vaca

No duele. No mucho. Fueron dos semanas hermosas, llenas de cosas y agosto se siente tan tibio que quizás mañana hasta me levante de buen humor.
Mis chichis de tercer año vuelven con sus cuentos de Bariló y hay paro y quizás torture jóvenes en mesas de examen. Este lunes será un gran día.

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