domingo, 24 de agosto de 2014

Granizo

Las malas lenguas anunciaban la tormenta de Santa Rosa desde el jueves. Pero el universo quería frikiloquear en micro centro viernes y sábado así que recién se descompuso ayer a la noche.

Fotitos afanadas de otra gente en feis.


Una mujer en mi casa. Rusa. Torcaz. Exclamativa

SALPICA


Batania




Llevo seis días viviendo como una mosca llena de cebras furiosas.
Hay una mujer en mi casa.
Se pasea en cursiva del baño al dormitorio
y me va soltando toda su belleza de golpe.
Le digo que no salpique, pero no me hace caso.
A veces ríe, y llena el suelo de escarolas.
Una mujer en mi casa. Rusa. Torcaz. Exclamativa.
La conocí el domingo. Llegó a las diez de la noche
y a las once ya había ocupado todo mi cerebro.
Primero me alcanzó la mente y después me alcanzó
los labios.
Una mujer. Que no se vaya. No importa que salpique.
No puede irse.
Y yo que decía que el amor eran dos idiotas
mirando su reflejo idiota sobre una pompa de jabón idiota.
Y yo que decía que la felicidad no se puede sentir,
que solo se recuerda…

Frikiloqueando con La saga de los confines

Estuvo tan, tan bueno que me castigo a mí misma (siempre hay una excusa) por haber tenido miedo el jueves y no haber ido el jueves y pensar que el viernes y el sábado iba a llover e iba a estar todo mal y para qué me meto en kilombos. Bueno: decidido: LO MEJOR DE LA VIDA ES METERSE EN KILOMBOS. Y si soy kilombos frik, académicos y con amigxs es imposible huir.

Leí el viernes al lado de José Ignacio Scaserra, un pibe divino que, como le tocaba coordinar la mesa, me dijo que cuando me faltaran 5 minutos para cumplir mi tiempo me iba a poner al lado una cabeza de Darth Vader como señal y que me la iba a retirar cuando faltara un minuto para que yo fuera redondeando. Claro que esto lo entiendo yo recién ahora, dos días después, porque en el momento no le entendí nada y cuando vi el cuco ese al lado mío, terminé de cortar todas las citas que ya no había empezado a leer por miedo a aburrir, por cansancio de mí misma, por pudor. Tampoco entendí cómo hacer lo que el chico Scaserra me pidió luego: que manejara yo el Darth Vader mientras él leía (y su celular, encima para ver la hora: ¿cómo decirle que la tía bigotuda no sabe usar pantallas táctiles?). Así que disfruté de su ponencia igual que el público y no tengo la menor idea de qué tiempo usó.

Cuando empezó a leer el tercer integrante de la mesa, empecé con mis problemitas físico-emocionales: me estaba piyando encima. Aguanté como 6 páginas más y la ronda de preguntas. Una vez terminada la mesa y mientras hablábamos en grupitos aparece una de las organizadoras que pregunta: "¿Quién es Paula?" Y yo ni me hice cargo, que en ese momento solamente era "la que se mea encima si no la dejan pasar". Pero ella reformuló: "¿Quién es Paula, la que habló sobre La saga de los confines?" Y tuve que hacerme cargo. Y ella me dice: "Vení que te quiere saludar Liliana". Apa. Y yo sin ir al baño. Tuve que pedirle por favor ( a la organizadora, no a la Bodoc) que me esperara porque era imposible ser presentada a la autora de mi saga favorita en ese estado. Uff.

A la salida del baño la Bodoc, una diosa. Me dijo que no había llegado a escucharme pero que quería leer mi trabajo. Le conté mi idea, me dijo que Piukemán era de sus preferidos, nos abrazamos, quedemos en que nos veíamos en su conferencia a las 7 de la tarde. Mientras ella hablaba de "La magia del subdesarrollo" sentí que todo, absolutamente todo, tiene sentido.

No me saqué fotos con Liliana Bodoc porque soy un aparato. Recién saqué la cámara del bolso al otro día. Aquí van algunas imágenes de la lectura de Celia que estuvo en una mesa excelente sobre monstruos, del balcón del Paco Urondo que estaba tan lindo y de nosotras dos caminando por ahí.

Celia coincidía conmigo en que es raro no aburrirse en ninguna de las ponencias de un congreso y ponerse a charlar con medio mundo en los pasillos. Ojalá tengamos FRIKI todos los años :)


Autofotos con jazmín

Sé que una saca varias para elegir la mejor, pero me gustó más la serie que forman todas las visibles. Parece como esos dibujitos que hacíamos en las esquinas de las hojas para ver cómo se movían al pasarlas rápido.


jueves, 21 de agosto de 2014

Fantásticos y mucho más

Leemos a Cortázar con mis alupnos y alupnas y todo bien, uy, qué fantástico, uy las estrategias para sorprender al lector con un final inesperado. Leemos a Silvina Ocampo y no hay teorías que pueda abarcarla, y las hipótesis se disparan y pienso en tantas cosas de mi vida de niña rara.

Pobre Julio: ya no me mueve un pelo. Y la Ocampo: cómo me despeina!!!!

Torpemente honesta

"A veces habría que mentir para que la gente admitiera la verdad; esta triste reflexión la hacía en la infancia por razones fútiles, que ya he olvidado; ahora la hago por razones trascendentes. Las personas consideradas honestas, son muchas veces las insensibles, las que no se conmueven ante un destino complejo, o las que saben con sumo sacrificio o habilidad mentir para hacerse respetar. No me encuentro en ninguna de estas categorías. Soy modestamente, torpemente honesta."

Silvina Ocampo. "Diario de Porfiria Bernal"

La vejez o la juventud

"Nunca pude saber, ni entonces ni después, la edad de Ana María Bernal: sólo supe que su edad dependía de la dicha o de la desventura que le traía cada momento. En un mismo día podía ser joven y envejecer con elegancia, como si la vejez o la juventud fueran para ella frivolidades, meras vestiduras intercambiables, de acuerdo a las necesidades del momento."

Silvina Ocampo. "El Diario de Porfiria Bernal"

Sin embargo ese árbol

"La vida me asusta y sin embargo ese árbol que veo desde mi ventana me llama y aún me cautiva con sus ramas verdes."

Silvina Ocampo. "El Diario de Porfiria Bernal"

Mi gran error, je

Me sentí transparente, de una transparencia definitivamente dolorosa y oscura. El color de mi piel, el oro gastado de mi cabello (que veía reflejados en los vidrios de la ventana) me parecieron en ese instante no sólo los despojos de mi personalidad sino una maldición inexplicable. El color oscuro de la piel suele dar a los seres una jerarquía, un poder oculto, que admiro, desprecio y temió secretamente: esto me hacía decir en mi infancia: “Podría enamorarme de un hombre de tez oscura, pero nunca me casaría con él, porque le tendría miedo”.

Silvina Ocampo. "El diario de Porfiria Bernal"

Las amigas

"Las amigas pueden dividirse en varias clases: las que escuchan siempre, las que escuchamos, las que amamos cuando están cerca, las que preferimos cuando están lejos, las que deseamos que tengan diferentes opiniones de las nuestras, las que recordamos cuando oímos una música, las que son como un jardín, las que se parecen únicamente a ellas mismas, las que saben lo que íbamos a decir antes de hablar y lo dicen para avergonzarnos, las que nos roban las cosas amadas amándolas, las que perfeccionan la soledad, las grandes, las que no se ocupan de nosotras."




Silvina Ocampo. "El diario de Porfiria Bernal"

Tú derribas los muros coronados por trozos de botellas que sitiaban mis días

XVI




Jorge Teillier



........................A Beatriz, de nuevo, siempre.






Eres el peso profundo y secreto
de los granos de trigo
en la balanza de mi mano.
El frescor del sorbo de cielo
que bebe el pájaro marino.
Por el verano corren los claros esteros
de tu espalda desnuda.
Eres un puente entre los marjales de las pesadillas.
Las madejas de nuestros sueños se entrelazan,
estrechas desechas en lava.
Tú derribas
los muros coronados por trozos de botellas
que sitiaban mis días.
Ya no voy solo por los viscosos corredores
de los sueños adolescentes.
Desde la buhardilla que escojo
para recibir tu cuerpo
vemos las tardes libres e infinitas
y caballos marcados sólo con estrellas en la frente.
Tu cuerpo es el frágil latido de flores con ojos de nieve
que me traen los vientos
venidos del país donde nunca se llega.
Me anunciaron que me estabas prometida
todos los gallos de las veletas,
todos los puentes construidos por los antepasados,
todos los andenes y todos los campanarios.
Tú extiendes las sábanas del alba,
tú haces que la noche sea la otra vida.
Pero si tu sombra aparece en todos mis muros,
ya no estarás más.
Soy extraño a toda fiesta para mí mismo.
Tú sabes que veo el sol y la muerte viajar juntos,
tú sabes que siempre hay un cuarto que no debe abrirse
y que el viento de pronto apenas se atreve a hojear los trigales
por miedo a encontrar un sol más oculto.

Canto que ruedas por las calzadas

León Felipe


COMO TÚ...


Así es mi vida,
piedra,
como tú. Como tú,
piedra pequeña;
como tú,
piedra ligera;
como tú,
canto que ruedas
por las calzadas
y por las veredas;
como tú,
guijarro humilde de las carreteras;
como tú,
que en días de tormenta
te hundes
en el cieno de la tierra
y luego
centelleas
bajo los cascos
y bajo las ruedas;
como tú, que no has servido
para ser ni piedra
de una lonja,
ni piedra de una audiencia,
ni piedra de un palacio,
ni piedra de una iglesia;
como tú,
piedra aventurera;
como tú,
que tal vez estás hecha
sólo para una honda,
piedra pequeña
y
ligera...

Decir que son feministas

miércoles, 20 de agosto de 2014

Hilda Hilst

El Cuenco de Plata ha añadido 2 fotos nuevas.
5 horas · 
Hilda Hilst (San Pablo, Brasil, 1939 - 2004). Poeta, narradora, “pornógrafa” y autora de culto. Concluidos sus estudios secundarios, cursó la carrera de Derecho, profesión que abandonó “por razones de incompatibilidad”. En 1950 publicó su primer libro de poemas, Presságio. A los 30 años, con cinco libros de poesía publicados, viajó a Nueva York y París, y a su regreso estableció residencia en la ciudad de San Pablo. A comienzos de la década de 1960 conoció al escultor Dante Casarini, quien sería su esposo y compañero de ruta. En 1965 se mudó con él a la Fazenda São José, en Campinas, propiedad de su madre, donde inició la construcción de la Casa do Sol, solar donde residió hasta su muerte. Allí leyó vorazmente y escribió con igual fervor el corpus central de su obra de ficción. La obscena Señora D (1982), los tres títulos de su trilogía pornográfica o erótica –O caderno rosa de Lori Lamby (1990), Contos d´escárnio / Textos grotescos (1990) y Cartas de un seductor (1992)– y Rútilo nada (1993), con el que obtuvo al año siguiente el prestigioso Premio Jabuti. También produjo allí sus libros de poesía más importantes: Poemas malditos, gozosos e devotos (1984), Alcoólicas (1990), Bufólicas (1992) y Do desejo (1992).

martes, 19 de agosto de 2014

¿Desasosiego?

Qué palabra extraña "desasosiego", la decís no más y te suena cada vez más rara. ¿Será como angustia o más grave? ¿O más leve? ¿Como un estar inquieto, un no encontrar el lugar del sosiego, de la tranquilidad? ¿Como esas veces que siento que me tiran de los pies o como si me corrieran la alfombra debajo de las pisadas o me sacaran la silla en la que estoy sentada?

Y ese mismo poco la vida me lo negó

Fernando Pessoa
El libro del desasosiego (fragmento)

" Pedí tan poco a la vida y ese mismo poco la vida me lo negó. un haz de parte del sol, un campo próximo, un poco de sosiego con un poco de pan, no pesarme mucho el saber que existo, y no exigir nada de los otros ni ellos nada de mí. esto mismo me fue negado, como quien niega la limosna no por falta de buena alma, sino por tener que desabrocharse la chaqueta. Escribo, triste, en mi cuarto tranquilo, solo como siempre yo he estado, solo como siempre estaré. y pienso si mi voz, aparentemente tan poca cosa, no encarna la sustancia de millares de voces, el hambre de decirse de millares de vidas, la paciencia de millones de almas sometidas como la mía al destino cotidiano, al sueño inútil, a la esperanza sin vestigios. en estos momentos mi corazón late más alto por mi conciencia de él. vivo más porque vivo mayor. Siento en mi persona una fuerza religiosa, una especie de oración, un símil de clamor. pero mi reacción contra mi desciende desde mi inteligencia... me veo en el cuarto piso de la rua dos douradores, me ayudo con sueño; miro, sobre el papel medio escrito, la vida sana sin belleza y el cigarro barato que apurándolo extiendo sobre el secante viejo. ¡yo, aquí, en este cuarto piso, interpelando a la vida!, ¡diciendo lo que las almas sienten!, ¡haciendo prosa como los genios y los célebres! ¡yo, aquí, así...!
(...)
El mundo es de quien no siente. La condición esencial para ser un hombre práctico es la ausencia de sensibilidad. La cualidad principal en la práctica de la vida es aquella cualidad que conduce a la acción, esto es, la voluntad. Ahora bien, hay dos cosas que estorban a la acción –la sensibilidad y el pensamiento analítico, que no es, a fin de cuentas, otra cosa que el pensamiento con sensibilidad. Toda acción es, por naturaleza, la proyección de la personalidad sobre el mundo exterior, y como el mundo exterior está en buena y en su principal parte compuesto por seres humanos, se deduce que esa proyección de la personalidad consiste esencialmente en atravesarnos en el camino ajeno, en estorbar, herir o destrozar a los demás, según nuestra manera de actuar. Para actuar es necesario, por tanto, que no nos figuremos con facilidad las personalidades ajenas, sus penas y alegrías. Quien simpatiza, se detiene. El hombre de acción considera el mundo exterior como compuesto exclusivamente de materia inerte –inerte en sí misma, como una piedra sobre la que se pasa o a la que se aparta del camino; o inerte como un ser humano que, por no poder oponerle resistencia, tanto da que sea hombre o piedra, pues, como a la piedra, o se le apartó o se le pasó por encima. El máximo ejemplo de hombre práctico, por reunir la extrema concentración de la acción junto con su importancia extrema, es la del estratega. Toda la vida es guerra, y la batalla es, pues, la síntesis de la vida. Ahora bien, el estratega es un hombre que juega con vidas como el jugador de ajedrez juega con las piezas del juego. ¿Qué sería del estratega si pensara que cada lance de su juego lleva la noche a mil hogares y el dolor a tres mil corazones? ¿Qué sería del mundo si fuéramos humanos? Si el hombre sintiera de verdad, no habría civilización. El arte sirve de fuga hacia la sensibilidad que la acción tuvo que olvidar. 
"
Fernando PessoaFernando Pessoa

lunes, 18 de agosto de 2014

Si eres marfileño, si eres argelino

51



Se tarda tanto
en caer
de un andamio
si eres
marfileño,
si eres
argelino,
si eres
peruano,
que tienes tiempo
de sobra
para recordar
el azucarillo
del café
de las nueve,
la quiniela fallida
por culpa
del Barça
o el último beso
carminado
de aquella chica
que no era
tu mujer.
Se tarda tanto
en caer
de un andamio
si eres
búlgaro,
si eres
marroquí,
si eres
rumano,
que los diarios
publican tu muerte
cuando aún
vas por el aire,
y tu familia llora
ante el ataúd
y deja crisantemos
mientras sigues
cayendo,
y pasan los días
y los meses
y los años
y todavía estás
en el aire,
preguntando
dónde
habrá un suelo,
cuándo
se acabará todo,
por qué
no se pone fin a esto
si eres
saharaui,
si eres
esloveno
si eres
boliviano.




BATANIA/NEORRABIOSO, Se tarda tanto en caer de un andamio, La poesía ha vuelto y yo no tengo la culpa, Madrid, 2014, pág. 63

domingo, 17 de agosto de 2014

Joana Choumali

Alt Lit

17 de Agosto de 2014
Alt Lit. Literatura norteamericana actual , antología a cargo de los escritores lolita copacabana y hernán vanoli

Algo huele a nuevo en la literatura norteamericana

Una antología integrada por cuentos de diez autores nacidos en América del Norte que no superan los 35 años y que abordan temáticas que rondan la cultura del consumo e intentan explicar lo increíble de vivir en un imperio económico.

Walter Lezcano

Algo huele a nuevo en la literatura norteamericana
Escritores que editan - Copacabana y Vanoli intentan trazar un mapa de la actualidad literaria al norte del Río Grande - Foto: diego martínez
Y cuánto vale ser la banda nueva? Eso es lo que se preguntaba el Indio Solari en el tema "Vamos las bandas" del disco Un baión para el ojo idiota. Detrás de ese cuestionamiento está la idea de generación y los modos históricos propicios para que se conforme un grupo de seres que tiene ciertos intereses comunes. Son, en definitiva, corazones que laten con cierta cadencia similar en cuanto a la intensidad y el ritmo de los golpes.
Cada generación contiene un phatos de parricidio en sus genes que les sirve para imponerse, delimitar y colonizar su territorio. En la literatura, siempre se intentó armar esta clase de equipos que se erigían como los dueños del futuro o, con aspiraciones más modestas, la novedad. Pero tiene que haber alguien, por supuesto, que pueda descubrir y configurar las coordenadas que guían los preceptos de una generación de escritores. Es decir, que pueda ver de qué forma las diversas escrituras que circulan de forma subterránea tienen algo que las atraviesa. 
Bueno, esa labor la lleva a cabo ese fantasma, a veces muy poco valorado, llamado editor. Lo que nos lleva directamente a Hernán Vanoli y Lolita Copacabana. Dos jóvenes escritores que esta vez se calzaron el traje de editores para armar una antología que pretende mostrar dos estandartes que no siempre se encuentran en el mismo plato: la novedad y la calidad literaria. Estamos hablando de Alt Lit. Literatura norteamericana actual (Interzona).
"Bukowski, Richard Ford, Salinger, son autores que uno leyó como algo que forma parte del pasado. Cuando llegaron a nuestro país ya estaban en el final de su carrera o en un grado de mucha madurez. Las preguntas que motivaron Alt Lit eran: quiénes podrían ocupar ese lugar ahora y saber si realmente existen. Lolita ya tenía leídas un montón de cosas y yo me sumé. Y lo que apareció en una búsqueda muy amplia fue este libro. Esto no significa que estos autores vayan a tener el lugar que tuvieron otros autores yanquis de generaciones anteriores porque ellos están inscriptos dentro de una tendencia que es Alt Lit: algo muy moderno, ligado a lo hipster, a lo indie", cuenta Hernán Vanoli (Buenos Aires, 1980). 
¿De qué va Alt Lit? Son 20 cuentos de diez autores jóvenes norteamericanos que no superan los 35 años y que abordan temáticas actuales como la relación ambigua con el consumo, el aburrimiento como emoción violenta, la crisis de valores, el trabajo alienante, la cultura white trash, la frialdad en los vínculos, la ciencia ficción para explicar lo increíble de vivir en un imperio económico, y demás cuestiones que siguen esa ruta. Ellos son: Sam Pink, xTx, Noah Cicero, Ofelia Hunt, Jordan Castro, Heiko Julién, Blake Butler, Lily Dawn, Frank Hamilton y Tao Lin. 
Un grupo variado en el que Lolita Copacabana (Buenos Aires, 1980) hacía tiempo estaba interesada. Vio que todos ellos compartían la internet como un espacio común de circulación y también percibió en sus trabajos nuevas formas de entender el realismo. Hasta llegó a hacerse amiga de algunos autores. Eso facilitó un poco el hecho de acceder a los cuentos: "y también porque estaban disponibles. Ahora ellos medio se llaman Alt Lit pero antes se llamaban Off Beat. Como si ellos estuvieran escribiendo en el mismo momento en el que le suceden las cosas. Y lo llevan adelante con internet como soporte. Algunos de ellos no sé si van a quedar, cómo los va tratar el tiempo. Lo que escriben tiene esa cosa de la foto del momento."
En el prólogo de la antología, "La fatiga del imperio", dicen: "Es difícil pensar en una literatura más desafiante que la norteamericana para leer los sinsentidos, las pujas, los desamparos y las heridas, pero también las promesas y los triunfos del siglo XX. ¿Se agota su estrella en el siglo XXI? Creemos que no." Entonces: tenemos una apuesta. Y lo que nos da una idea de esto es la certeza de que estamos frente a la primera antología a nivel mundial que se hace sobre este movimiento generacional. (Al momento de entregar esta nota se preparaban tres antologías de Alt Lit en USA). Explica Vanoli: "Nos dimos cuenta que había algo nuevo sucediendo. Si te fijás no son todos cuentos clásicos o minimalistas. A pesar de que hay unas prácticas trasversales por la utilización de internet me parece que son bastante diferentes. El libro también intenta preguntar si se puede escribir igual o no respecto de toda esa tradición realista que influyó a muchos escritores de acá."
Con una excelente traducción de los propios antologadores, esta obra se plantea también la tarea de indagar en las nuevas subjetividades propias de esta época y que andan circulando por todo occidente. Explica Vanoli: "Lo tecnológico es un cambio muy claro. Habilitó otro tipo de circulación de los textos. Estos escritores no esperaron ser legitimados por la New Yorker sino que se dio directamente. Aparte con Internet ser da mucho el autobombo y poder armar un circuito y eso les sirvió para conformarse como generación. Después en lo social hay rupturas y continuidades. Por ejemplo: la culpa por ser imperio la sigue teniendo. Pero hay problemas nuevos: la relación media irónica con el consumo, el tipo de pobreza que hay." 
Y Copacabana amplía: "Incluso en la relación con el otro. Se ponen en una posición medio autista, desapegada. La propuesta de lazo la cuestionan desde ese lugar. Y a la vez son hipersensibles, parecen emos. Sobre todo en las cosas más tempranas que escriben. Hay cierto cuestionamiento del lazo social. No sé si tienen una mejor idea o solución pero es lo que muestran. También tienen una brecha con las generaciones anteriores por el uso de la tecnología." 
Para cerrar la charla, se les preguntó a ambos compiladores qué creen que prevalece en esta antología: ¿lo moderno o lo literario? Copacaba responde: "Tratamos de elegir lo mejor de lo nuevo." Y Vanoli completa: "Hubo un laburo de selección fuertísimo. De hecho hay discusiones que son interesantes sobre la Alt Lit: a favor y en contra. Nosotros nos tomamos el trabajo de elegir aquellos textos que tengan y muestren un valor agregado: una densidad por la temática, el uso del lenguaje y demás que van más allá de lo genérico y lo novedoso."   «


Yo era un bosque de fresas

50



Siempre le pedía fresas a mi madre
y mi madre me gritaba
las fresas en mayo las fresas
en mayo.
Y cuando mayo llegaba
yo era un bosque de fresas
y en las piernas fresas
y en las muñecas
y en el puente de la risa.
Pero desde que la ingeniería genética
ha demostrado
que las fresas antiguas se equivocaban,
tengo fresas de enero a diciembre,
el lunes y el martes,
el miércoles
y el remiércoles
y también el 107 de abril.
Y ahora todo me es
un cansancio de fresas
y un tres por dos
y un bah
y un dejadme en paz.



BATANIA/NEORRABIOSO, Las fresas, La poesía ha vuelto y yo no tengo la culpa, Madrid, 2014, pág. 62

sábado, 16 de agosto de 2014

Para leer a Sara Gallardo



puesta en letra » nota

Crítica y Teoría | Publicado el 04 de agosto de 2014 a las 21:44 hs.

Desplegadas las fuerzas del viento




"Escrito en el viento". Lecturas sobre Sara Gallardo,
es una compilación que da claves de lectura mezclando
estudios críticos de los más denotados investigadores y
finos lectores con exorcismos privados de Paula Bertúa y
Lucía De Leone

Por Mercedes Araujo


Sobre  Bertúa, Paula y De Leone, Lucía, Escrito en el viento. Lecturas sobre Sara Gallardo 
(Bs. As, Facultad de Filosofía y Letras UBA, 2013)
Sara Gallardo despierta pasiones o despierta en las pasiones de quienes la leen 
hoy mejor que nunca.Escrito en el viento. Lecturas sobre Sara Gallardo nace como un 
homenaje público convocado en  2008 por un grupo de investigadoras del Instituto 
Interdisciplinario de Estudios de Género de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA 
al cumplirse 20 años de su muerte y varios años después (2013) se edita. Este libro 
compilado por Paula Bertúa y Lucía De Leone provoca, en su audaz mixtura, la recuperación 
de un tiempo inexplicablemente disuelto en el que la obra de Gallardo durmió una larga siesta 
de lectores y se suma a su revalorización y puesta en circulación aportando las más 
alertas y agudas lecturas sin que se prescinda en la tarea de la sorpresa fascinada, el secreto 
revelado ni la admiración contundente ante una obra que encuentra en la pluma, en el 
pensamiento y la boca de estos audaces lectores, críticos y escritores el conjuro a la 
amnesia. En este libro Gallardo es leída en soledad y también en conjunto a la manera 
de un prisma que deja al descubierto lo que es, una verdadera joya de la literatura argentina, 
un diamante con una capacidad formidable para dispersar la luz que la ilumina.
Escrito en el viento es una compilación que da claves de lectura mezclando estudios 
críticos de los más denotados investigadores y finos lectores con exorcismos privados, 
anotaciones en y sobre los procedimientos gallardianos hechos por escritoras que leen 
con cuaderno al lado y lápiz en mano y remembranzas íntimas de dos de sus hijos y una 
amiga, dando por resultado una invocación cuajada de revelaciones sobre ese corpus 
tan orgánico como móvil, liberado de prejuicios, errante y al mismo tiempo de intersecciones 
que Sara nos dejó.  En el libro se lee la obra pero también a Gallardo autora, en esa 
ausencia/presencia que todo escritor instaura en sus textos y encontramos a una escritora 
que, tal como nos cuentan de primera mano sus hijos, vivió su escritura sin vanidades pero 
con urgencia vital y la vida sin utilidades pero con urgencia estética y espiritual. 
Esas urgencias se trashuman en nosotros sus lectores en una, la de leerla sin sustento 
ni clausura, como por primera vez y no en soledad sino en banda, en tertulia, porque 
así es más fácil traspasar sentidos e incrementar el arco de colores que noble y elegantemente 
el diamante dispersa. Escrito en el viento echa luz, despeja, desbroza zonas de su escritura, 
desarma lecturas rápidas y prejuiciosas, esas que alguna vez cerraron la obra de Gallardo o 
el lugar de su obra en el sistema literario con sus jerarquías y ausencias. Entre los 
tópicos más reconocibles de su escritura es posible ubicar al campo y al paisaje y dentro 
de estos las tramas sociales, pasionales, de dominación y poder que la autora conoce de 
primera mano y es curioso que estos mismos tópicos hayan sido en algunos casos mal 
entendidos por quienes eligieron leer en Gallardo una literatura hecha en el interior de 
una tradición, la de los terratenientes o una literatura campera ligada a un tradición 
cuestionada y arrumbada, malentendido que fue quizás el origen de la siesta amnésica. 
Pero Sara Gallardo no sólo fue una autora  dueña de un sentido del humor y una ironía 
inmensos sino que se revela como una gran estratega, es decir, sin renunciar ni a la belleza 
ni a la tragedia, se para en el prejuicio, en el anclaje que la subordina y desde ahí mismo 
toma el impulso para pegar el salto que subvierte. En este sentido, toda su producción 
literaria -novelas, cuentos, relatos infantiles, columnas periodísticas–la desclasan 
desde adentro, diferenciándola del resto de las autoras contemporáneas 
conocidas como las bestselleristas Marta Lynch, Beatriz Guido y Silvina Bullrich 
que pueden ser nombradas juntas y confrontadas a Gallardo, más allá de las 
diferencias que sus obras presentan, en virtud de la clave del éxito que estas por 
igual parecen conocer y compartir. ¿Cuál sería la clave? La llaneza entre el proyecto 
y el resultado, la efectividad de la propuesta. Gallardo sin embargo no solo desarma el 
proyecto una y otra vez, cambiando el registro, el género y la voz, sino que el 
resultado está lleno de huidas, un proyecto que tanto busca construirse un lugar 
como escritora, dudando incluso de la estrategia de escribir como una mujer, como 
correrse siempre del que se le ofrece. Despreciar al patrón (ya sea el canon y sus 
mandatos o el patrón que uno mismo lleva adentro) por lo policial de sus ideas. 
Entre todas las iluminaciones que el libro irradia y que son tantas que lo vuelven 
imprescindible para cualquier lector de Sara, solo destacaremos unas pocas aquí para 
señalar la fuerza en tensión de los opuestos que es una de las formidables cualidades 
de Gallardo, por ejemplo su nombre completo Sara Gallardo Drago Mitre ha sido citado 
una y otra vez como evidencia ineludible de que ser nieta de Miguel Cané y de Ángel 
Gallardo, bisnieta de Bartolomé Mitre e hija de Guillermo Gallardo son en sí mismas más 
que circunstancias de un linaje,coordenadas ineludibles, simbólicas y materiales, y sin 
duda que lo habrán sido para la autora, pero no ya para heredar o convertir la propia 
vida o la obra literaria en un asunto de familia, sino para escabullirse o fugarse adentro. 
Así Paula, su hija, nos cuenta que su madre no solo prefería lo bello a lo útil, lo que nos 
remite a un gesto claramente aristocrático, sino que también se desvelaba por sus 
aspiraciones pequeño burguesas de “ser independiente, trabajar y sobre todo no 
alquilar y ponerse por más pequeño que fuera, un techo sobre su cabeza”. Es en 
ese pasaje que se enarbola la resistencia, entre el aferrarse al pequeño techo y la errancia 
del viaje como alteración de la vida segura, entre la transgresión que se consuma no en gesto 
sino en la construcción briosa de una obra literaria colmada de osadía en el desaire del mandato, 
entre la humorada por la cual belleza, elegancia y origen se aceptan a veces a las carcajadas y 
otras de manera melancólica y desencantada, es en ese entre que Sara Gallardo es capaz 
de escribir literatura infantil, ser una cronista mimada que ejerce “una poética del macaneo y 
despliega un talante burlesco como quien no sabe nada de nada y desde ahí opina sobre todo” 
y escribir entre otras obras el Eisejuaz, esa“experiencia”, alcanzando en su máximo esplendor 
el ideal de belleza en convulsión.
Escrito en el viento. Lecturas sobre Sara Gallardo alumbra una obra que persiguió y alcanzó  
la posibilidad de dotar de belleza a la escritura como un principio de construcción poética 
y una autora que se llamó a sí misma, Sara Gallardo, ese bicho, como lo que también es, una joya.


Sobre Mercedes Araujo
Mercedes Araujo nació en Mendoza. Publicó los libros Ásperos esmeros (Ed. Del Copista), Duelo (Ed. En Danza), 
Viajar sola (Ed. Abeja Reina), La isla (Ed. Bajo la luna) y La hija de la Cabra (Ed. Bajo la Luna).



Contra el eurocentrismo

Mijita me dice: ¿Y no hay gente que piense acá?
Al rato, respiro hondo, le cuento anécdotas para justificar su "¿y por qué me mandaste a la escuela?" y le nombro y le pongo sobre la mesa a:
Walter Mignolo
Ojos Imperiales
Huellas de Louise Erdrich
Los días del venado de Liliana Bodoc.

Mijita estudia sociología

Pobre Magda: Acaba de hacer el gran mal descubrimiento de los colonizados mientras intenta leer a Marx y Weber para la facu: ¿Por qué estudiamos todos estos tipos que son de Europa?

Mirate este índice y regalameló

portada sin contratapa
Este libro consiste en 150 textos de ficción ordenados alfabéticamente a partir de distintos conceptos propios del ámbito de la sexualidad, el amor y la pornografía en el mundo contemporáneo. Cada uno de los textos corresponde a una “entrada” de esta Enciclopedia del amor en los tiempos del porno.

Estas entradas no buscan definir el concepto, sino representarlo por medio de microrrelatos, escenas, diálogos, conversaciones por chat, e-mails y una multiplicidad de otros registros y voces, mayoritariamente en primera persona y con hablantes mujeres. 

Los conceptos representados se relacionan con tecnologías del sexo, comunidades y estilos de vida, parafilias y perversiones, formas de nombrar la repulsión y el deseo, prácticas sexuales, emociones, etc. 

Tanto leyéndose de principio a fin como de forma desordenada, la Enciclopedia va construyendo un mundo en el cual la pornografía es omnipresente, las identidades fluctuantes y la ternura esquiva; donde Internet se ha convertido en un escenario protagónico y el sexo ha desplegado un abanico de innumerables nuevas posibilidades.
ÍNDICE

Amor / Anorgasmia / Arcada / Artista / Asco / Azotes / Bondage / Borrachera / Búsqueda / Caricias / Celibato / Celos / Cibersexo / Ciencia ficción / Cirugías / Cita a ciegas / Clítoris / Confianza / Cuarto oscuro / Cuchepo / Culo / Culpa / Dacrifilia / Delito / Depilación / Dildo / Dinero / Dolor / Dominación / Drogas / Duelo / Emails / Enciclopedia / Escatología / Escritura / ETS / Exhibicionismo / Facesitting / Fantasía / Fealdad / Fertilidad / Fingir / Fisting / Flashing / Foot Fetish / Fucking Machine / Gang Bang / Gata / Genitalia / Gourmet / Guerra / Hackers / Hembra / Heridas / Higiene / Himen / Histeria / Hormonas / Humillación / Impotente / Incesto / Inquietud / Instrucción / Irrumación / Juegos de rol / Kamasutra / Karma / Leyenda / Lirismo / Lluvia dorada / Lobos / Macho / Madre / Mamada / Manifestación / Marginal / Masoquismo / Masturbación / Matrimonio / Menstruación / Miedo / Mirada / Monogamia / Mortificación / Motel / Mujer / Necrofilia / Nicknames / Niñas / Ofensa / Onanismo / Orgasmo / Orgía / Paraguaya / Parejas / Patetismo / Pene / Performance / Pityfuck / Poliandria / Postparto / Postporno / Príncipe / Próstata / Proxeneta / Puta / Queer / Quietud / Realidad Virtual / Rituales / Romanticismo / Sadismo / Sangre / Semental / Soberanía / Sodomía / Spanking / Strap On / Suicidio / Sumisión / Swingers / Switch / Tabú / Tatuajes / Terapia / Tetas / Tipos / Traumas / Trío / Turismo / Urgencia / Vagina / Vegano / Vibrador / Violación / Virtual / Voyeur / WC / Webcam / XXX / Yo / Zapatos / Zoofilia

Venite al Friki y traé la moneda

Ciencia Ficción: El Humanismo de Hoy

Ciencia ficción colombiana: Una charla con Antonio Mora Velez


Publicado el 19. Febrero 2002


Mas de treinta años tras hombrecitos verdes


Una "charla" con Antonio Mora Velez

por Campo Ricardo Burgos López

Antonio Mora Vélez es –junto a René Rebetez- uno de los dos "papás" de la ciencia ficción en Colombia. Durante más de treinta años, Antonio se ha dedicado con un tesón encomiable a difundir en su país natal este género de los hombrecitos verdes con antenitas o las maquinitas del tiempo. Hoy en día, en su haber encontramos libros de cuentos, poemarios de ciencia ficción y ensayos.
Aquí transcribimos una conversación (via e-mail) que mantuvimos con él.


Si alguna vez se me pidiera definir a Antonio Mora Vélez en una sola palabra, la palabra que se me ocurriría emplear es la de "Valentía", por que en Colombia, un país al que en general la ciencia ficción y la literatura fantástica le importan una higa, hay que ser extraordinariamente valiente para sostenerse durante más de tres décadas andando, prácticamente solo, por semejante senda (alguna vez, refiriéndose a Mora Vélez, cierto escritor colombiano aludió a su terquedad, pero en este caso la terquedad también es un elogio). Nacido en 1942 y a punto de alcanzar sesenta años, Antonio Mora Vélez es –junto a René Rebetez- uno de los dos "papás" de la ciencia ficción en Colombia. Durante más de treinta años (si tenemos en cuenta que sus primeros relatos aparecen en periódicos de comienzos de los setenta), Antonio se ha dedicado con un tesón encomiable a difundir en su país natal este género de los hombrecitos verdes con antenitas o las maquinitas del tiempo. Hoy en día, en su haber encontramos libros de cuentos como Glitza, El Juicio de los Dioses o Lorna es una mujer, poemarios de ciencia ficción (variedad más bien escasa en el género) como Los Caminantes del Cielo y El Fuego de los Dioses, y ensayos como Ciencia Ficción: El Humanismo de Hoy. Pese a que en la actualidad el nombre de Antonio Mora Vélez aparece profusamente en gran variedad de historias de la literatura colombiana, antologías diversas y aún en enciclopedias mundiales de la ciencia ficción, lo cierto es que para el colombiano de a pie este barranquillero continúa siendo un desconocido. Seguramente sin que él mismo lo deseara, Antonio ha terminado constituyéndose en un autor "subterráneo" y "de culto" ("subterráneo" por que para nada podría encuadrárselo en la corriente principal de la literatura colombiana o latinoamericana, "de culto" por que sus seguidores –también sin desearlo y aun cuando a veces no comulguemos con algunos textos suyos- nos sentimos como unos "iniciados") . En fin. El hecho es que con suma amabilidad, Antonio acogió la entrevista que, vía e-mail, le solicitamos en nombre de Quinta Dimensión, y he aquí el resultado.

VIDA Y OBRA

QD. Antonio, háblenos un poco de su infancia y adolescencia ¿Fue allí que empezó a sentirse atraído por la ciencia ficción? ¿Cuáles fueron esas primeras lecturas?

AMV. Nací en Barranquilla el 14 de julio de 1942, pero a los pocos meses mi madre se trasladó a vivir a Cartagena, ciudad en la cual permanecí hasta la edad de 14 años. En 1956 mis padres se trasladaron a la ciudad de Montería, en donde terminé la secundaria y transcurrió mi adolescencia. En esta ciudad un profesor de apellido Rengifo, conocedor de mis aficiones por el cine y la literatura fantástica y los astros (los miraba desde un telescopio del colegio) me recomendó leer El Ramayana, ya que en ese libro había alusiones a seres fantásticos, que parecían extraterrestres. Por esa época vi también varios filmes fantásticos y de CF, entre los cuales recuerdo Forbidden planet , Frankenstein y El Monstruo de la laguna negra y leí las obras de Julio Verne (20.000 leguas de viaje submarino), de H.G. Wells (La máquina del tiempo y El hombre invisible) y muchos comics de Flash Gordon, Tarzán, (ciudades y civilizaciones perdidas) y Buck Rogers. En Cartagena, ciudad a la que regresé en 1966 para estudiar la carrera de Derecho, vi filmes como Viaje fantástico, Un millón de años A.C. y 2001 Odisea del espacio. Y leí varios libros de cuentos y novelas de CF rusa (Café molecular, Viaje por tres mundos, Cataclismo en Iris, La nebulosa de Andrómeda y Qué difícil es ser Dios, entre los que recuerdo), las Crónicas marcianas y Fahrenheit 451 de Bradbury, y las antologías y selecciones de Bruguera en las que conocí a los autores de la llamada edad de oro de la CF. Por esa época me desempeñaba como docente de filosofía en un colegio de secundaria de Cartagena y las lecturas, tanto filosóficas como científicas que hacía para preparar mis clases, más las de CF, me fueron abriendo las posibilidades y el panorama hacia la CF.

QD. ¿Cómo y dónde publicó su primer relato? ¿Qué circunstancias lo rodearon?

AMV. Mi primer relato titulado "El día en que los asnos acusaron a los hombres" fue publicado en un suplemento literario de Cartagena en 1969. Fue escrito para ridiculizar a un estudiante de mi curso y no aparece en ninguno de mis libros. El director del suplemento me dijo que tenía algunas fallas pero lo publicó para estimularme a que siguiera por ese camino ya que en Colombia casi nadie se ocupaba de ese género. Después envié al Magazín Dominical del diario El Espectador de Bogotá el cuento "La Gota" y su director lo publicó con una nota elogiosa, saludando la aparición de un nuevo escritor en un género casi desconocido en Colombia. Eso fue en agosto de 1970 y a "La Gota" le siguieron "El hijo de las estrellas", "Vuelo Fantástico", "La dictadura Hal", "Los otros", "Glitza", "La conquista de Terón" y "El hombre de lata" en el lapso de año y medio, lo que determinó al crítico Carlos J. María a escribir un artículo titulado "Un grupo se apodera del Magazín".

QD. En 1979 usted publica Glitza, que fue el primer libro de relatos que en la historia de la literatura colombiana se dedica por entero a la ciencia ficción (antes ya se habían publicado libros de cuentos de René Rebetez o Germán Espinosa, pero ellos mezclaban relatos de ciencia ficción junto a otros géneros). Háblenos un poco de esos 12 cuentos.

AMV. El libro Glitza recoge los cuentos publicados en El Espectador los años 70 y 71, excepto "El hombre de lata", que lo excluí no sé porqué, más otros como "El sueño de Kirot" que fue mencionado en un concurso y "Diez de plata". Fue mi lanzamiento como escritor del género en Colombia y por ese motivo tuvo una buena acogida de críticos y comentaristas como Jaime Mejía Duque, Isaías Peña Gutierrez, Jaime Sanín Echeverry, Néstor Madrid Malo, Germán Vargas y Carlos J. María, entre otros.

"Glitza"

fue ganador de un concurso nacional de cuento y tiene como tema la persistencia del amor no obstante los efectos de la teoría de la relatividad en los viajes al espacio. "Los otros" es un cuento sobre el encuentro con alienígenas que propone algo diferente, que tales seres resulten iguales a nosotros. "Vuelo fantástico" juega con la tesis de la transformación del electrón y el positrón en quantos de luz, extrapolada al macrocosmos. "La gota" especula con la posible procedencia extraterrestre de una gota (nave) encontrada en una hoja del jardín de un laboratorio y la naturaleza pacífica y amigable de sus navegantes. "El hijo de las estrelllas" es Ben Koseba, un esotérico personaje de los manuscritos del mar Muerto, contemporáneo de Jesús, visto desde el punto de vista de la CF. "603286" es un cuento de humor negro con el tema de la lotería y las facultades de pre-percepción de quien acierta sus números ganadores. "La conquista de Terón" es un cuento que imagina el nivel de la precocidad infantil en el futuro. "Audiencia en la quinta dimensión" trata de un juicio criminal en esa dimensión y de las implicaciones en el mismo de un habitante de la nuestra.
QD. ¿Qué opina de quienes hemos visto en Glitza una excesiva influencia de la ciencia ficción soviética bajo la época estalinista? ¿Por qué todo el libro está permeado por esa sobredosis de bondad, optimismo y ambientes celestiales? ( Y con ello no pretendo olvidar que en ese libro hay cuentos de un magnífico humor negro como "Diez de Plata").

AMV. En lo de "sobredosis de optimismo" puede que tenga razón, aunque en parte, porque no todos los ambientes de esos cuentos son celestiales ni todos los personajes son bondadosos. Por ejemplo en "El sueño de Kirot" al personaje le toca enfrentar la incomprensión y la tozudez de los hombres. "Diez de plata" es un cuento nada optimista respecto del futuro, en él, el aire se ha convertido en artículo comercial; "La dictadura Hal" propone un futuro terrible en el que las máquinas gobiernan a los hombres. Respecto de la influencia, debo aclararle que por esos años de mis primeros cuentos de CF ya el "estalinismo" era historia en la URSS. Y que la CF soviética que yo leí por esos años no era sumisa frente a la "Nomenklatura". A Iván Efremov, por ejemplo, se le criticó en los círculos oficiales soviéticos porque en su novela La Nebulosa de Andrómeda, que se desarrolla en una época muy futura, la sociedad ha olvidado los nombres y doctrinas de Marx, Lenin y Jruschov, y en cambio recuerda a los dioses griegos que simbolizan la justicia, el amor y la belleza, que son valores imperecederos. Qué difícil es ser Dios de los Hermanos Strugatsky fue considerada como una crítica al sistema cerrado y casi medieval del partido único y el Estado absolutista imperantes entonces en la extinta URSS. El optimismo de mis cuentos tiene su causa en el humanismo, tanto de los escritores de CF anglosajones como de los soviéticos, humanismo que ya en esa época se discutía como alternativa frente a la CF dura que maneja personajes que carecen de profundidad humana. Un humanismo que, como reclamaba Carlo Frabetti, el prologuista de las selecciones Bruguera, sea crítico frente a "las estructuras opresivas que convierten al hombre en un esclavo de un progreso que debería estar a su servicio".

QD. En 1982 se publica El Juicio de los Dioses. Háblenos un poco de los 8 cuentos que conforman ese texto.

AMV. Dos de los cuentos de ese libro llevan la intención de darle a la historia una interpretación diferente, fantástica, de CF ("La duda de un ángel" y "El juicio de los dioses") línea iniciada en el libro Glitza con el cuento "El hijo de las estrellas" y que continúo en el tercer libro y en los poemas míticos y apocalípticos. Otros manejan el humor como "El ser del seseo" y "El oasis de Palas". Y hay un cuento que me parece una joya en la línea distópica: "Error de apreciación", que supone la extinción de la civilización industrial y que fue ganador de un concurso nacional de cuento breve en el cual participaron casi setecientos cuentos y que ha sido antologado y publicado en el exterior varias veces.

QD. La misma pregunta que ya hice acerca de Glitza. ¿Qué opina de quienes hemos visto en El Juicio de los Dioses su libro más débil?

AMV. No creo que sea el más débil, aunque hay dos o tres cuentos que hoy no incluiría en una selección. Es un cambio de frente porque dejo a un lado el tema de los viajes espaciales y le bajo nivel al tono científico y empiezo a darle más juego a la trama humana de los personajes. Dos de esos cuentos "La duda de un ángel" y "Error de apreciación" han sido estimados como de los mejores cuentos que he escrito y por lo menos cinco de esos ocho cuentos yo los incluiría en una antología personal. Pienso que es un libro diferente al anterior pero no sé si inferior. En él se nota la influencia de las selecciones Bruguera que, como usted recuerda, eran temáticas: CF y humor, CF y alienígenas, bestiario de CF, CF y mitologías, CF y anticipación, CF y fantasía, etc.

QD. Y llegamos a 1986. Háblenos de Lorna es una Mujer.

AMV. Lorna es una mujer recibió una buena crítica. Fabio Jurado dijo que con él la CF colombiana alcanzaba un nivel de competencia encomiable. Y Jaime Mejía Duque dijo en el prólogo que tales cuentos merecían la difusión internacional. Es, pienso, mi mejor libro de cuentos y no por los comentarios sino porque lo creo mejor escrito y con menos desniveles. Si acaso excluiría dos cuentos de los nueve en mi antología personal pero no por razones literarias. Dos de sus cuentos están en la línea "distópica" o negra:" A imagen y semejanza", que es la historia de dos robots a la deriva por el cosmos recordando el pasado de La Tierra; "Los ejecutores", cuento que maneja el argumento de la corrección del tiempo. Tres en la línea crítico-histórica, de los cuales "Atlán y Erva", la primera pareja pero en la perspectiva de la CF, es mi preferido. Tres manejan el conflicto ciencia y desarrollo humano, que es uno de los más importantes de la CF. "La piedra de cuasioro", cuenta el descubrimiento de un cadete de una nave de recolección de escombros espaciales que pone en suspenso a todos los hombres de La Tierra. "Un largo sueño", historia de terror en el cosmos, y el que le da el título al libro, que es un poema de amor. Otro, "Encuentro inesperado" continúa la temática del encuentro de dos civilizaciones, pero con el ingrediente del humor. Es un libro de CF más literaria, más en la línea de la CF latinoamericana.

QD. Antonio, yo he sostenido que en su obra se encuentran en contienda dos tendencias. Por un lado un Mora Vélez que crea demasiadas "Disneylandias", y por otro, un Mora Vélez (que es el que a mí me gusta y que considero convincente) de línea negra, antiutópico, contramoderno y corrosivo ¿Cuál es su opinión al respecto?

AMV. El término "Disneylandia" me parece agresivo e injusto, no solo conmigo, sino con los muchos escritores que escriben ese tipo de CF. Si la CF es un género de libertad, ésta debe ser no sólo formal sino temática. Uno de los cuentos más hermosos que yo he leído de CF es de Ray Bradbury, se titula "El Cohete". Es un cuento, que, en su concepción, sería del tipo que usted califica de "Disney" pero que tiene una enseñanza en valores importante, y yo creo que la literatura debe contribuir a cimentar los valores humanos positivos en la juventud que lee. "La nebulosa de Andrómeda", una de las mejores novelas de la CF rusa y universal, también porque plantea un futuro en el cual el hombre trabaja por amor y no por necesidad. Yo creo que si el futuro es uno de los temas de la CF, éste debe ser abordado en todas sus formas. Además ¿ No cree usted que es suficiente con el horror de la vida contemporánea como para que la literatura de CF le muestre al hombre un futuro igual de sombrío, en lugar de un futuro mejor? ¿No surgió la CF, según Scholes y Rabkin, justamente el día en que al hombre se le hizo evidente que podía existir un futuro diferente? Yo me resisto a encasillarme en una de las dos grandes líneas de la CF y por eso escribo cuentos y poemas en ambas: en la utópica y en la distópica o antiutópica, como la llama usted.

QD. A partir de 1999, usted empieza a publicar lo que denomina "poemas de ciencia ficción", así aparecen los poemarios Los Caminantes del Cielo y luego, en el 2001, El fuego de los dioses. ¿Por qué ese tránsito? ¿Por qué ir desde una literatura que en Colombia es completamente subterránea (la narrativa de ciencia ficción) a otra literatura (la poesía de ciencia ficción) que en nuestro país (y en otros lados) es "el subterráneo del subterráneo" ?

AMV. Alguna vez la escritora cubana de CF Daína Chaviano me solicitó que le buscara poemas de CF en Colombia para hacer una antología latinoamericana y la búsqueda fue infructuosa. Desde entonces comencé a pensar en escribirlos yo, pero la fórmula la encontré leyendo algunas obras de divulgación científica escritas por científicos buenos escritores que recurren a palabras poéticas para explicar sus temas. Por ejemplo, decir "malla espumosa" para hablar del espacio. O "charm" (encanto) para calificar a uno de los quarks. Descubrí que algunas palabras científicas tienen una connotación poética. Y descubrí también que es más difícil, aunque más gratificante desde el punto de vista intelectual, escribir poesía de CF que "de la otra" porque los temas deben ser previamente investigados y las palabras rigurosamente escogidas para que tengan la doble connotación: poética y científica.

A la segunda parte de su pregunta le respondo que escribo lo que me gusta, me nace, y sé escribir sin pensar en la fama ni en el dinero.

QD. Alguna vez usted me contó que tenía un par de novelas guardadas en algún cajón del escritorio ¿Qué ocurrió con ellas?

AMV. Tengo dos novelas realistas publicables (La razón del fuego, que fue finalista con otro título en el concurso Plaza y Janés, y A la hora de las golondrinas) y un par de novelas de CF frustradas, que no he podido retomar por falta de tiempo. Lamentablemente, amigo Campo, no soy un escritor profesional, debo trabajar para sostener mi hogar y ayudar a mis hijos. Tengo también un libro inédito de cuentos de CF titulado La duda de un ángel y otro de literatura fantástica titulado El enigma de los monjes.

QD. ¿En qué se encuentra trabajando en este momento? ¿Tiene algún proyecto particular hacia el futuro?

AMV. Trabajo en lo que puede ser mi tercer poemario fantástico y de CF. Incluyo en él una línea vislumbrada en los dos poemarios anteriores, la esotérica, que yo enlazo con la CF para diferenciarla de su variante místico religiosa.

QD. Por último, y para cerrar esta parte ¿Qué es lo más extraño que alguna vez le hayan dicho o haya oído acerca de sus libros?

AMV. Alguien me preguntó alguna vez si yo usaba sustancias alucinógenas para inspirarme. Otro, que si yo estaba seguro de ser yo y no un extraterrestre metido en mi cuerpo.



CIENCIA FICCION EN COLOMBIA Y LATINOAMERICA

QD. En 1997, junto a René Rebetez y William Ospina, usted fue jurado del único concurso de cuentos de ciencia ficción que se ha hecho en toda la historia de Colombia (Paradójicamente se llamaba "Primer Concurso de Cuento de Ciencia Ficción", y los aficionados al género nos quedamos esperando un "Segundo Concurso" que no llegó y que dudo que llegue). Cuéntenos acerca de esa experiencia.

AMV. Para mí fue una experiencia fascinante porque descubrí que en Colombia hay muchos y buenos escritores de CF que aún permanecen inéditos por falta de editores que crean en el talento colombiano. Si existieran posibilidades de publicación muchos de esos narradores estarían figurando en las librerías colombianas y del exterior, y con comentarios favorables, pero acá es bien difícil editar porque existe el prejuicio de que en Colombia la gente no lee y menos CF y porque se cree que nosotros no tenemos el nivel de la CF internacional.

QD. Como efecto del citado concurso, en 1998 se editó el libro Cuentos de Ciencia Ficción que compendiaba tres de los cuentos finalistas, más tres cuentos que merecieron mención ¿Cuál es su opinión sobre ese libro?

AMV. Es un buen libro, bien escrito y con temas que son parte de las inquietudes de siempre del género. "La máquina de las artes combinatorias", cuento de Marco T. Aguilera Garramuño que ocupó el segundo lugar, trata de la destrucción de La Tierra por la contaminación, vista desde el taller del autor de la máquina, un ser fantástico que juega con el azar para darle sentido a las cosas del cosmos. "El pintor de milagros" de Mario Alberto Price, el cuento ganador, utiliza para explicar una alucinante experiencia pictórica y amorosa la tesis científica de la comunicación de las diferentes dimensiones a través de "los pasadizos que atraviesan la estructura del espacio-tiempo". Son dos de los seis cuentos del libro y en mi opinión, una excelente muestra que resiste el análisis crítico más exigente.

QD. En el año 2000, de manera póstuma (por que su compilador, René Rebetez, murió en Diciembre de 1999) se publica Contemporáneos del Porvenir, hasta ahora la única antología que se ha hecho sobre relatos de ciencia ficción colombianos. A muchos, ese texto les pareció divertidísimo; a otros, en cambio, muy desigual ¿Qué opinión le merece ese libro?

AMV. Es un libro hecho por el buen amigo René Rebetez (q.e.p.d.) desde su perspectiva de comprensión de la CF, algo más permisible que la mía. En él incluyó algunos cuentos que, en mi opinión, nada tienen que ver con el género. Rebetez tomó como base de esa antología los cuentos que a él le gustaron del concurso en el que fuimos jurados y otros de amigos suyos, estos últimos con el argumento de que, por tratarse de escritores conocidos de la corriente principal, le elevarían el nivel al libro con su figuración.. Muchos cuentos del concurso que, en mi opinión, debieron figurar, no aparecen allí, porque a René no le gustaron. Y figuran varios que, en mi opinión, no tienen nada que hacer en una antología del género.

QD. En Colombia la ciencia ficción (y en general la literatura fantástica) no le importa a nadie (salvo algunos Quijotes como usted). Se tiene la impresión de que a la ciencia ficción colombiana nadie la conoce por que nadie la edita, pero nadie la edita por que nadie la conoce ¿Cómo romper ese círculo vicioso? Es más -como me sugería alguien hace poco- ¿Vale la pena romper ese círculo vicioso?

AMV. Lo primero es consecuencia de la creencia de que la CF es un género menor, de literatura de bolsillo para entretener, como las novelitas de vaqueros de Estefanía, y porque no se tiene confianza en la calidad de los escritores colombianos del género. En cuanto al círculo vicioso, creo que se rompe escribiendo y publicando ediciones impresas de autor o patrocinadas por instituciones culturales, o en revistas electrónicas del mundo y participando en concursos y en eventos literarios. Y sí creo que vale la pena porque Colombia es un país que no sueña y un país que no sueña está condenado a vivir este presente de miedo que vivimos. Y la CF es un género ideal para estimular el sueño y la imaginación respecto del futuro humano, y es el único que lo puede hacer.

QD. ¿Qué ha leído de autores latinoamericanos de ciencia ficción? ¿Cómo le parecen?

AMV. Poco. He leído la antología de Bernard Goorden y algunos libros de los argentinos Angélica Gorodischer y Eduardo Carletti, y de los cubanos Chely Lima, Alberto Serret y Angel Arango. Y cuentos sueltos de otros autores que no enumero para evitar algunas omisiones. A la que más he leído es a Daína Chaviano, cubana residenciada en Miami. De ella conozco Amoroso Planeta (cuentos) Historia de hadas para adultos (noveletas) y Fábulas de una abuela extraterrestre (novela). Su obra me gusta, es interesante porque incluye en sus textos de CF, relatos míticos de las culturas precolombinas y universales. Y porque es crítica del entorno, incluso del cubano, durante el tiempo que vivió en su país. Sobre ella escribí un ensayo y recientemente un artículo comentando su novela realista La hembra, el hombre y el hambre. También he leído otros relatos de autores que publican en "Quintadimensiòn" y "Axxon" pero pocos porque no puedo mantener la vista mucho tiempo en la pantalla. En general creo que la CF latinoamericana es más literaria, menos ajustada al rigor científico, más fantasiosa, en la línea de la llamada CF "suave" o "blanda", lo que es apenas explicable en sociedades como las nuestras que han dado origen al realismo mágico y a lo real maravilloso.



CIENCIA FICCION EN GENERAL

QD. Antonio, háblenos un poco de sus libros favoritos de ciencia ficción y díganos por qué razón son sus favoritos.

AMV. La máquina del tiempo de Wells y 20.000 leguas de viaje submarino de Verne, porque me abrieron los ojos a ese mundo maravilloso de la fantaciencia. Cántico a San Leibowitz de Walter M. Miller Jr. por ese optimismo que hace que una civilización post atómica retome las migajas que quedan de la ciencia antigua para empezar de nuevo. La nebulosa de Andrómeda de Iván Efremov, por su contagioso optimismo sobre el futuro moral del hombre. El fin de la eternidad de Isaac Asimov, porque sin ser la mejor obra de este autor, narra la historia de una rebeldía inspirada por el amor, que conduce al "fin de la eternidad", esto es, al fin del dominio extratemporal de los "eternos" y a la manipulación por parte de éstos del porvenir humano. Y Fahrenheit 451 de Bradbury porque nos pone a pensar en ese futuro totalitario que le espera a la humanidad si el hombre no lo evita con la fuerza del humanismo. Sobre esta obra escribí un ensayo titulado "Fahrenheit 451: la novela de la libertad". En materia de cuentos, mi favorito es "La última pregunta" también de Asimov, que es el intento más fantástico de explicar racionalmente a Dios que yo conozca y sobre el cual escribí un ensayo que titulé "La entropía y el hombre".



QD. La misma pregunta anterior pero para el cine ¿Cuáles son sus películas favoritas del género? ¿Por qué?

AMV. La saga del Planeta de los simios basada en la novela de Pierre Boulle, porque nos muestra el origen terrenal de las religiones y a lo que puede conducir la ciencia cuando se desliga de la ética; Viaje fantástico, filme cuyo guión lo escribió Asimov, por la gran imaginación del autor y el estímulo a la ciencia en la búsqueda de soluciones para vencer las enfermedades. La guerra de las galaxias, por los efectos especiales y por el cuento de "La fuerza", que evoca la tesis de que nuestro cerebro es apenas utilizado por los seres humanos en un 10% de su capacidad. 2.001 Odisea del Espacio, basada en la obra de Arthur C. Clarke, porque previene sobre los imponderables de la conquista del espacio y al mismo tiempo porque sostiene la tesis de que no estamos solos en el cosmos. Y Contacto (basada en la obra homónima de Carl Sagan) porque nos enseña que entre el hecho científico que no puede ser demostrado y la religión, hay un punto de contacto: la fe. Aparte de que convence que no es imposible, incluso con los recursos científicos y tecnológicos actuales, llegar a conocer el pensamiento de otros mundos.



QD. A alguien que como usted lleva tantos años trajinando el género, se le puede hacer esta pregunta ¿Qué recomendaciones le haría a los pichones de escritor? ¿Qué debe hacer y qué no debe hacer alguien que apenas se está iniciando en este asunto?

AMV. Leer ciencia ficción, especialmente la escrita por los clásicos y por los buenos autores de los últimos años como Michael Marshall Smith y Orson Scott Card pero con el criterio de aprender cómo lo hacen, tratando de descubrir sus recursos, sus técnicas; leer divulgación científica según el tema para sostener científicamente la obra, y autores importantes de la corriente principal para aprender a escribir bien. Lo otro es escribir, porque a escribir se aprende escribiendo, y participar en concursos, en grupos de amigos de la CF, editar revistas para popularizar el género. Si hay talento e imaginación, éstos se encargan del resto.



EPILOGO

QD. Un ejercicio que me gusta proponer. En 1985, como epílogo a su libro Los Conjurados, Borges -con su proverbial sentido del humor- inserta una nota donde una enciclopedia del futuro habla de quién fue Jorge Luis Borges (esa nota, dice por ejemplo, que "El renombre de que Borges gozó durante su vida... no deja de asombrarnos ahora" y que Borges siempre "temió que lo declararan un impostor o un chapucero"). Imaginemos que una enciclopedia del siglo XXII está hablando de quién fue Antonio Mora Vélez ¿Cómo cree que lo recordará? ¿Qué cree que dirá de usted?

AMV. Enciclopedia Universal de la Literatura. Tomo 8. Página 987. "Glitza", relato del siglo XX escrito en español antiguo y encontrado en la "caja de seguridad" de una joven bióloga colombiana de apellido Pérez. No se ha establecido la existencia histórica de Antonio Mora Vélez, su presunto autor. Se cree que es el nombre del novio, un astronauta, quien le envió el cuento días antes de su último viaje al espacio, con una nota que decía: "Viajo a Marte pensando en ti y en Glitza. Con todo mi amor…" y una firma ilegible. Otros investigadores sostienen que el cuento fue escrito por uno de los heterónimos de Fernando Pessoa, un poeta lusitano nacido a finales del siglo XIX.



Bogotá y Sincelejo, Febrero de 2002




Tomado de http://www.quintadimension.com/node/190

Lunes por la madrugada...

Yo cierro los ojos y veo tu cara
que sonríe cómplice de amor...